El inicio de un nuevo año suele ser un momento de renovación, donde muchos se proponen nuevos objetivos y metas personales. Si entre tus resoluciones está el deseo de profundizar en tu práctica de yoga, te animamos a que consideres la creación de una práctica en casa. La realidad es que las rutinas diarias a menudo interrumpen nuestra asistencia a clases en el estudio, y esto puede afectar nuestra salud y bienestar. Por ello, establecer una práctica sólida en casa es fundamental para mantener la continuidad y el crecimiento personal. A continuación, exploraremos algunos consejos valiosos de Erica Jago, una experta en diseño de secuencias de yoga, que te ayudarán a construir tu propia práctica.
El arte de diseñar tu propia secuencia de yoga
Diseñar una secuencia de yoga es una habilidad que se puede desarrollar con el tiempo. Este proceso no solo te permite personalizar tu práctica, sino que también te ayuda a conectar más profundamente con tu cuerpo y tu mente. A continuación, desglosamos un enfoque paso a paso para crear una secuencia efectiva.
1. Establecer un sankalpa
Un sankalpa es una intención o resolución que guiará tu práctica. Es esencial escribir entre tres y cinco frases que encapsulen el estado de ánimo que deseas infundir en tu secuencia. Esto te servirá como un recordatorio constante de tu propósito durante la práctica.
2. Definir el enfoque anatómico
Antes de comenzar a planear las posturas, es crucial definir cuál será el enfoque anatómico de tu práctica. Aquí hay algunas preguntas guía:
- ¿Qué parte del cuerpo deseas trabajar en profundidad?
- ¿Buscas abrir el corazón, fortalecer el núcleo o relajar la cadera?
- ¿Cómo se relaciona este enfoque con tu sankalpa?
Por ejemplo, si decides centrarte en el corazón, podrías incluir instrucciones como: “Alarga los lados de tu torso hacia arriba” o “Mueve los hombros hacia atrás”. Estos serán los alineamientos que recordarás a lo largo de cada postura.
3. Estructuración de la secuencia
Una vez que hayas definido el enfoque, es hora de diseñar la secuencia. Utiliza herramientas como los Asanaglyphs para dibujar y planear el flujo de posturas. Este paso es vital para asegurar que tu práctica tenga una progresión lógica y fluida.
4. El mapa de la secuencia
Utiliza un grid de tres olas para estructurar tu secuencia. Este modelo incluye tres fases:
- Calentamiento: Prepara tu cuerpo para las posturas más desafiantes.
- Pico: El momento de mayor actividad, donde se ejecuta la postura más exigente.
- Enfriamiento: Transición hacia la relajación y el cierre con shavasana.
5. Identificación del pico de la práctica
Es importante decidir cuál será tu postura pico antes de comenzar a diseñar la secuencia. Esto te dará una referencia clara para trabajar hacia atrás en la creación de las olas de tu práctica. Pregúntate:
- ¿Qué necesito abrir o desbloquear para llegar a esa postura?
- ¿Cómo puedo preparar mi cuerpo adecuadamente?
- ¿Qué posturas de enfriamiento contrarrestarán el esfuerzo de la postura pico?
6. Crear puntos de conversación
Para enriquecer tu práctica, considera escribir algunos puntos de conversación que puedas utilizar durante la clase. Estos son fragmentos de sabiduría que pueden ayudar a profundizar la experiencia de las posturas. Ejemplos pueden incluir reflexiones sobre la conexión cuerpo-mente o sobre cómo cada postura refleja tu sankalpa.
La práctica personal: ¿por qué es fundamental?
Diseñar secuencias para uso personal es una manera efectiva de profundizar en tu práctica. Erica Jago enfatiza que nunca enseña una secuencia que no haya experimentado en su propio cuerpo. Esto asegura que puedas transmitir con autenticidad cada instrucción y alineamiento.
¿Cómo influye el tipo de yoga en tu secuencia?
El número de posturas que debes incluir en una secuencia de 30 minutos puede variar dependiendo del estilo de yoga que practiques. Considera lo siguiente:
- Vinyasa: Este estilo permite incluir más posturas, ya que se trata de un flujo dinámico.
- Restorativo o Yin: En estos estilos, las secuencias suelen ser más lentas y con menos posturas.
Por ejemplo, una secuencia de 30 minutos antes de dormir podría incluir posturas que estimulen y nutran los riñones, como la postura de la esfinge, la mariposa o el giro reclinado.
Reflexiones sobre la práctica y el proceso de diseño
La creación de una secuencia no es solo un ejercicio técnico, sino también un viaje personal. Al preguntarte sobre tu postura pico y cómo esta influye en el resto de la secuencia, puedes generar una práctica que no solo sea física, sino también transformadora a nivel emocional y espiritual.
Conclusiones finales sobre el diseño de secuencias
Por último, recuerda que el proceso de diseñar tu propia secuencia es una oportunidad para explorar y experimentar. La combinación de tu sankalpa, el enfoque anatómico y los puntos de conversación enriquecerán no solo tu práctica, sino también la experiencia que compartes con otros si decides enseñar en el futuro.


