La sensación de mareo crónico puede ser desconcertante y debilitante. Si has estado lidiando con esto y no has encontrado respuestas, es posible que no estés solo. Muchas personas experimentan síntomas como mareo, confusión y fatiga inexplicable, que a menudo son malinterpretados como ansiedad o estrés. Sin embargo, existe una condición que puede no estar en el radar de muchos médicos: el síndrome de taquicardia postural ortostática, mejor conocido como POTS.
La investigación reciente sugiere que si padeces mareos crónicos, podría ser fundamental abogar por pruebas específicas para esta afección. A continuación, exploraremos en profundidad qué es el POTS, sus síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento, así como la importancia de una evaluación exhaustiva en la búsqueda de respuestas.
¿Qué es el POTS?
El síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS) es una forma de disautonomía, lo que significa que afecta el sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias del cuerpo, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la digestión. En personas con POTS, al levantarse, se produce un aumento excesivo de la frecuencia cardíaca.
Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), los criterios diagnósticos para adultos incluyen un aumento de 30 latidos por minuto o más al estar de pie durante 10 minutos, sin una caída significativa de la presión arterial. Para adolescentes de 12 a 19 años, el umbral es de 40 latidos por minuto o más.
Los síntomas comunes de POTS incluyen:
- Mareo ortostático (mareo al estar de pie o al estar de pie durante períodos prolongados)
- Ligera inconsciencia
- Fatiga persistente
- Niebla mental o dificultad para concentrarse
- Visión borrosa
- Palpitaciones cardíacas
- Intolerancia al ejercicio
- Náuseas
Este síndrome afecta predominantemente a mujeres en una proporción de cinco a uno respecto a los hombres y a menudo comienza en la adolescencia, aunque puede desarrollarse a cualquier edad. Muchos pacientes notan los síntomas por primera vez durante la pubertad, tras una enfermedad viral o durante cambios hormonales significativos.
Por qué el POTS a menudo se pasa por alto
El frustrante hecho es que, cuando alguien acude a un neurólogo por mareo crónico, los médicos suelen buscar causas vestibulares, que se refieren a problemas con el sistema de equilibrio en el oído interno. Estos pueden incluir migrañas vestibulares o una afección llamada mareo postural-perceptual persistente (PPPD), que es un mareo crónico que empeora al estar de pie debido a un problema en el oído interno.
Sin embargo, la disautonomía, incluyendo el POTS, a menudo no se incluye en la formación estándar de neurología. Los investigadores describen el POTS como «una pieza faltante en el rompecabezas del mareo crónico», una condición frecuentemente pasada por alto porque no está en el radar de muchos proveedores de salud. Esto se complica aún más porque los síntomas del POTS pueden parecerse a los de la ansiedad, como el aumento del ritmo cardíaco y la ligera inconsciencia.
La relación entre POTS, migraña vestibular y PPPD
Es importante destacar que tener un diagnóstico no excluye la posibilidad de otro. Una persona puede tener migraña vestibular y POTS al mismo tiempo. Tratar solo una de las afecciones puede dejar a la persona luchando con los síntomas de la otra.
El PPPD a menudo coexiste con el POTS. Si alguien ha sido diagnosticado con PPPD o migraña vestibular pero no experimenta un alivio completo con el tratamiento, podría ser útil preguntar a su proveedor sobre pruebas autonómicas.
La clave es que una evaluación integral considere todas las posibilidades, no solo las más comunes.
Cómo se diagnostica el POTS
La buena noticia es que el POTS se puede diagnosticar mediante pruebas relativamente simples:
Prueba de pie de 10 minutos (prueba de pie activa): El paciente se recuesta durante un periodo de tiempo y luego se levanta mientras se monitorizan la frecuencia cardíaca y la presión arterial durante 10 minutos. Un aumento de 30 latidos por minuto (40 latidos para adolescentes) sin una caída significativa de la presión arterial sugiere POTS.
Prueba de mesa inclinada: Esta es considerada el estándar de oro. El paciente está atado a una mesa que se inclina de una posición acostada a una posición vertical mientras se monitorizan continuamente la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Las personas que sospechan tener POTS pueden solicitar específicamente a su médico que realice pruebas autonómicas. No todos los proveedores están familiarizados con estas pruebas, por lo que puede ser necesario buscar un cardiólogo, neurólogo o especialista en autonomías con experiencia en disautonomía.
Opciones de tratamiento para POTS
Aunque no existe una cura para el POTS, los síntomas pueden variar ampliamente y a menudo pueden manejarse eficazmente con una combinación de modificaciones en el estilo de vida, tratamiento de condiciones comórbidas y medicamentos.
Modificaciones en el estilo de vida:
- Aumentar la ingesta de sal, electrolitos y líquidos (bajo orientación médica) para ayudar a mantener el volumen sanguíneo.
- Usar prendas de compresión en las piernas y el abdomen.
- Realizar programas de ejercicio gradual y reclinado (como ciclismo recumbente o natación).
- Evitar estar de pie durante períodos prolongados y levantarse lentamente desde posiciones de sentado o acostado.
- Manejar el estrés.
Cómo abogar por pruebas adecuadas
Si el mareo crónico ha afectado tu calidad de vida y no se han realizado pruebas para POTS, aquí hay algunas estrategias para abogar por una evaluación completa:
Preguntas que hacer a tu médico:
- “¿Podrían mis síntomas estar relacionados con disautonomía o POTS?”
- “¿Podemos hacer una prueba de pie activa o una prueba de mesa inclinada?”
- “¿Sería apropiada una referencia a un especialista en autonomías?”
Mantén un diario de síntomas: Registra cuándo ocurren los mareos, qué estaba sucediendo en ese momento, la posición del cuerpo (de pie, sentado, acostado) y cualquier otro síntoma. Esta información puede ayudar a los proveedores a identificar patrones.
Solicita pruebas específicas: No dudes en pedir directamente una prueba autonómica. Si un proveedor no está familiarizado con POTS, puede que no se le ocurra ofrecerla.
Busca una segunda opinión: Si tus síntomas están siendo desestimados o no se toman en serio, está bien buscar otro proveedor. Organizaciones como Dysautonomia International mantienen listas de médicos que se especializan en trastornos autonómicos.
Consideraciones finales sobre el POTS
Si el mareo crónico ha permanecido sin explicación, el POTS es una opción que vale la pena explorar. No es simplemente ansiedad, estrés o algo que deba ser desestimado. La investigación reciente destaca la disautonomía como una pieza faltante en el rompecabezas del mareo crónico. Todos merecen una evaluación exhaustiva que considere todas las posibilidades, y abogar por las pruebas adecuadas es un paso importante hacia la búsqueda de respuestas.
La información es poder. A menudo, encontrar el diagnóstico correcto es el primer paso hacia sentirte mejor.



