La práctica del yoga va más allá de las posiciones físicas que realizamos en la esterilla. Muchos piensan que ser un yogui avanzado es solo cuestión de dominar posturas complejas, pero hay un mundo de sabiduría que se desenvuelve en los otros aspectos de esta disciplina. Si te has preguntado alguna vez qué significa realmente vivir el yoga, este artículo te guiará a través de los conceptos fundamentales que lo sustentan, tanto dentro como fuera del mat.
Comprendiendo el yoga más allá de la esterilla
En conversaciones recientes, he notado un creciente interés por definir qué constituye una práctica de yoga avanzada. La mayoría de las veces, este debate gira en torno a la dificultad de las posturas y la técnica. Sin embargo, es fácil olvidar que el yoga es una disciplina integral que abarca mucho más que lo físico. A medida que reflexionaba sobre esto, especialmente durante un periodo de recuperación de una lesión, me di cuenta de que necesitaba explorar más profundamente los principios que fundamentan esta práctica.
Para ello, decidí regresar a las raíces del yoga y revisitar las enseñanzas de Patanjali en sus Yoga Sutras. Este texto clásico nos ofrece una guía a través de los ocho ángulos del yoga, conocidos como los «ocho miembros». Curiosamente, la asana, o práctica física, está listada como el tercer miembro. Este descubrimiento me hizo reflexionar sobre la importancia de los otros aspectos del yoga, comenzando por los primeros dos: el yama y el niyama.
El yama y el niyama: principios esenciales del yoga
El yama y el niyama, que se traducen como abstinencia y observancia, son fundamentales en la práctica del yoga según Patanjali. Estos principios no solo forman el núcleo de una práctica sólida, sino que son cruciales para vivir el yoga en nuestra vida diaria. Como alguien que ha crecido con enseñanzas religiosas, encuentro que los yamas (que incluyen la no violencia, la veracidad, la no apropiación, la continencia y la no codicia) resuenan profundamente conmigo.
Sin embargo, no siempre he integrado los niyamas en mi vida. Estos incluyen:
- Saucha: Pureza y limpieza.
- Santosha: Contentamiento.
- Tapas: Disciplina y esfuerzo.
- Svadhyaya: Estudio personal y autorreflexión.
- Ishvara Pranidhana: Rendición a lo divino o al yo superior.
Me di cuenta de que era el momento de poner más atención en ellos, comenzando por el primero: saucha.
Creando espacio para la pureza: saucha
Los Sutras de Patanjali son breves pero profundos, dejando mucho a la interpretación. En el sutra sobre saucha, se menciona la importancia de la pureza del cuerpo, pero también del entorno que nos rodea. A medida que evaluaba mi espacio personal, me di cuenta de que la falta de orden en mi habitación estaba afectando mi capacidad de concentración y mi bienestar mental.
Así que decidí actuar. Comencé a limpiar mi escritorio, librándome de papeles innecesarios y organizando mis pertenencias. Pronto, el proceso se expandió a otros rincones de mi hogar. Escuchar música de yoga mientras hacía esto me ayudó a mantenerme en el momento presente, convirtiendo una tarea monótona en una práctica meditación activa.
Los efectos positivos de la limpieza y el orden
Al rellenar una bolsa de basura y ver mi espacio transformarse, experimenté una sensación de alivio. Por primera vez desde que me mudé, mi habitación se sentía como un santuario, un refugio del caos exterior. Este ejercicio no solo limpió mi entorno físico, sino que también refrescó mi mente y mi espíritu.
Me di cuenta de que los primeros dos miembros del yoga están intrínsecamente conectados. Mientras entreno mi cuerpo en la esterilla, también debo entrenar mi mente y crear un espacio propicio para ello. La integración de los yama y los niyama se convierte en un camino hacia un desarrollo más equilibrado y completo.
Acciones que reflejan la práctica del yoga
El yoga no se limita a la esterilla; se extiende a cada acción que realizamos en nuestra vida diaria. Aquí hay algunas maneras en que puedes incorporar los principios de yama y niyama en tu rutina:
- Práctica de no violencia: Elige palabras gentiles y acciones que no lastimen a los demás.
- Promueve la verdad: Busca la honestidad en tus interacciones.
- Organización personal: Mantén tus espacios limpios y ordenados para fomentar la claridad mental.
- Auto-reflexión: Dedica tiempo a la meditación y el estudio personal para crecer espiritualmente.
- Rendición: Aprende a soltar el control y acepta lo que no puedes cambiar.
Estas acciones no solo enriquecen tu práctica de yoga, sino que también contribuyen al bienestar de quienes te rodean.
Explorando el significado de una práctica avanzada
La búsqueda por definir lo que constituye una práctica avanzada de yoga puede ser confusa. No existe una respuesta única; cada persona encontrará su propio camino en esta exploración. Para algunos, puede estar en la capacidad de ejecutar posturas desafiantes, mientras que para otros, puede residir en la profundidad de la conexión con uno mismo y con los demás.
Lo que es indiscutible es la necesidad de seguir explorando los principios de los yama y niyama mientras profundizamos en nuestra práctica física. Estos principios son la base que sustenta el crecimiento personal, tanto en la esterilla como en la vida.
Entonces, ¿qué yama o niyama puedes trabajar esta semana? Tómate un momento para reflexionar y comprometerte a vivir estos principios, tanto dentro como fuera del mat.


