Explorar las posturas de yoga no solo es una práctica física; es una conexión profunda con nuestro cuerpo y nuestra respiración. En este artículo, nos adentraremos en las enseñanzas de Lisa Petersen, una reconocida profesora de yoga y educadora en movimiento somático. A través de su guía, aprenderemos a realizar las posturas Gato-Vaca y Perro Boca Abajo, dos asanas esenciales que no solo fortalecen el cuerpo, sino que también fomentan la conciencia corporal y la fluidez en el movimiento.
La práctica del yoga se asienta sobre la combinación de movimiento, respiración y atención plena. Al seguir estas instrucciones, podrás experimentar una mayor conexión con tu cuerpo, así como un sentido de calma y bienestar. Ahora, exploremos en profundidad estas posturas.
Exploración de la postura gato-vaca
La postura gato-vaca es una serie de movimientos que ayudan a flexionar y extender la columna vertebral, promoviendo la flexibilidad y la movilidad. Aquí dividiremos la práctica en dos partes para una mejor comprensión y ejecución.
Parte 1: Comienza en la Postura del Héroe (Virasana). Utiliza una banda elástica de resistencia y colócala alrededor de tus costillas inferiores. Esta banda simula la circunferencia de una medusa imaginaria, ayudándote a sentir la elasticidad de tu cuerpo. Respira mientras te familiarizas con esta sensación de adaptabilidad.
A continuación, adopta la posición de tabla y comienza a mover tu caja torácica en el sentido de las agujas del reloj. Toca los lados, la parte delantera y la trasera de tu diafragma imaginario. Esto no solo activa los músculos, sino que también ayuda a que el diafragma torácico se vuelva más flexible y receptivo.
Parte 2: Vuelve a una posición neutra. Presiona tus manos y antebrazos contra el suelo, creando una sensación de amplitud en los hombros y la parte posterior de la pelvis. Siente cómo tus extremidades sostienen la columna, manteniéndola tranquila y alineada. Imagina que tu respiración es la que guía el movimiento en lugar de ser un mero seguidor. Inhala y extiende la columna, luego exhala y flexiona, mirando hacia tus pies.
Permite que cada movimiento esté sincronizado con tu respiración. A medida que inhalas, siente cómo tu columna se alarga; al exhalar, observa cómo se flexiona. Imagina que tu columna es como una cuerda flexible, fluyendo con cada ola de tu respiración.
Reflexiones de Lisa Petersen:
- ¿Cómo se ve afectada tu respiración por las áreas de tensión en tu cuerpo?
- ¿Qué nuevas sensaciones experimentas al practicar la interocepción?
La postura del perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana)
La postura del perro boca abajo es otra asana fundamental en el yoga, que fortalece y estira el cuerpo. A continuación, te presentamos dos partes para facilitar su práctica.
Parte 1: Colócate en la postura del perro boca abajo. Imagina una línea a lo largo del centro de tu esterilla. Comienza levantando el coxis y doblando la rodilla derecha, permitiendo que esta se desplace hacia la línea media del cuerpo. Alterna con la rodilla izquierda, manteniendo un movimiento fluido de un lado al otro. Este ejercicio no solo estira las piernas, sino que también combina flexión lateral y rotación, activando el diafragma de manera efectiva.
Imagina que tu diafragma se mueve como una medusa, fluyendo con los órganos que descansan sobre su superficie. Este movimiento te permitirá sentir una mayor conexión entre tu respiración y la movilidad de tu cuerpo.
Reflexiones de Lisa Petersen:
- ¿Cómo se relaciona tu respiración con la flexibilidad de tu diafragma y la movilidad de tu columna?
- Repite el movimiento unas cuantas veces más y luego descansa en una posición cómoda.
Parte 2: Regresa a la postura del perro boca abajo, separa los pies a la anchura de la esterilla y gira los dedos de los pies 45 grados. Permite que los huesos de la cintura se expandan mientras el sacro se inclina hacia delante. Presiona tus manos firmemente contra el suelo, elevando ligeramente la bóveda de cada mano. Siente cómo tus isquiones se dirigen hacia los talones mientras mantienes una alineación equilibrada entre sthira (firmeza) y sukha (facilidad).
Observa la relación entre tu diafragma y la gravedad a medida que respiras. Nota cómo se expande tu caja torácica al inhalar y se condensa al exhalar. Esta conexión es esencial para mantener un flujo natural de energía y movimiento en tu cuerpo.
Reflexiones de Lisa Petersen:
- ¿Tu respiración se profundiza de forma natural en esta postura?
- ¿Es más fácil sentir el movimiento de tu diafragma en una posición invertida?
Si deseas profundizar en la práctica y comprender mejor estas posturas, considera sumergirte en el contenido completo de la Master Class de Lisa Petersen, disponible en el número 138 de la revista Yoga Spirit. Para obtenerlo, puedes llamarnos al 916326251 o escribirnos a suscripciones@revistayogaspirit.es.


