La práctica del yoga no solo es un camino hacia el bienestar físico, sino también una vía para desarrollar la confianza y el equilibrio. Entre las diferentes posturas que se pueden practicar, la Postura de la Grulla (Bakasana) se destaca como una de las inversiones más accesibles y efectivas. Con sus variaciones, no solo se enriquece la práctica, sino que se desafían diferentes grupos musculares y se mejora la concentración.
Si bien Bakasana puede parecer intimidante inicialmente, su práctica se puede adaptar a diferentes niveles, permitiendo que cada yogui explore su capacidad de equilibrio y fuerza. A continuación, profundizaremos en cómo realizar esta postura y algunas variantes que puedes incorporar en tu rutina.
¿Qué es Bakasana y sus beneficios?
Bakasana, también conocida como la postura de la grulla, es una asana que se clasifica como una postura de equilibrio sobre las manos. Esta postura es ideal para fortalecer la parte superior del cuerpo, así como para desarrollar la agilidad mental y la concentración. Algunos de los beneficios más destacados incluyen:
- Fortalecimiento muscular: Mejora la fuerza en brazos, muñecas y abdomen.
- Desarrollo del equilibrio: Promueve la estabilidad y el control del cuerpo.
- Incremento de la confianza: Superar el miedo a caer ayuda a aumentar la auto-confianza.
- Mejora la postura: Contribuye a una alineación corporal adecuada.
- Estimulación de la circulación sanguínea: Favorece el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
Cómo realizar Bakasana correctamente
Para realizar Bakasana, sigue estos pasos fundamentales que te guiarán en la correcta ejecución de la postura:
- Posición inicial: Inicia en una sentadilla con las rodillas separadas, manteniendo los pies juntos o ligeramente separados.
- Colocación de las manos: Apoya las palmas en el suelo a unos 15 centímetros delante de los pies, alineadas con el ancho de los hombros. Si sientes tensión en los hombros, puedes separarlas un poco más.
- Elevación del torso: Expande el esternón hacia arriba y lleva el coxis hacia el suelo para alargar el torso. Inclínate hacia adelante apoyándote sobre las bolas de los pies.
- Presión de las rodillas: Presiona las rodillas contra los brazos superiores. Si es necesario, puedes colocar las rodillas sobre los tríceps o debajo de las axilas.
- Ajuste del peso: Lentamente, mueve tu peso hacia adelante hasta que los codos queden sobre las muñecas. Mantén las rodillas presionadas contra los brazos.
- Estabilización: Estira los brazos y, una vez que te sientas equilibrado, levanta los pies del suelo y acerca los talones hacia las nalgas.
- Mantenimiento: Permanece en esta posición entre 5 y 10 respiraciones, luego baja lentamente los pies al suelo.
Variaciones de Bakasana para mejorar la práctica
Una de las mejores maneras de avanzar en tu práctica de yoga es a través de las variaciones de las posturas. Bakasana no es la excepción y ofrece diferentes adaptaciones que pueden facilitar la ejecución o añadir un nuevo desafío. Aquí algunas de las variaciones más efectivas:
El cuervo sobre un pie
Esta variación es excelente para trabajar el equilibrio unipodal. Desde una sentadilla, inclina el torso hacia adelante y colócate sobre las bolas de los pies. Desde aquí, levanta el pie derecho y acerca el talón hacia las nalgas, manteniendo el equilibrio mientras reduces el peso en el pie izquierdo. Luego, baja el pie derecho y repite con el izquierdo.
El cuervo con un bloque
Utilizar un bloque puede facilitar la práctica de Bakasana al ofrecer altura y soporte adicional. Comienza en una sentadilla con un bloque bajo las nalgas. Al inclinarte hacia adelante y trasladar el peso a las manos, coloca ambos pies sobre el bloque. Así tendrás más espacio para experimentar con la postura y podrás practicar levantar las piernas una a una o incluso las dos juntas.
El cuervo supino
Esta variación se realiza tumbado boca arriba. Acerca las rodillas al pecho y extiende las piernas, sacando las espinillas fuera de los brazos superiores. Presiona los brazos hacia arriba y hacia adelante mientras mantienes una presión simultánea entre los brazos y las espinillas. Puedes elegir mantener la cabeza en el suelo o elevarla, así como el cuello y los hombros. Mantente en esta posición durante cinco respiraciones.
Consejos para mejorar tu práctica de Bakasana
La práctica de Bakasana puede ser un desafío, pero con algunos consejos, puedes mejorar tu técnica y confianza:
- Calentamiento: Realiza un calentamiento adecuado para preparar los músculos y evitar lesiones.
- Fortalecimiento: Incorpora ejercicios de fortalecimiento para brazos, muñecas y abdomen en tu rutina.
- Concentración: Mantén la mente enfocada en la respiración y en el equilibrio al realizar la postura.
- Paciencia: No te desanimes si no logras mantener la postura al principio; la práctica constante es clave.
- Exploración: Prueba diferentes variantes para encontrar la que mejor se adapte a tu nivel y te resulte más cómoda.
Conclusión sobre la práctica de Bakasana
La Postura de la Grulla es más que un simple ejercicio físico; es una herramienta para desarrollar confianza, equilibrio y fuerza mental. Al incorporar las variaciones y consejos mencionados, podrás no solo mejorar en la postura, sino también enriquecer tu práctica de yoga en general. Si deseas profundizar más en el yoga y otras posturas, consulta el número 126 de Yoga Journal España. Para obtenerlo, llámanos al 916326251 o escríbenos a suscripciones@revistayogaspirit.es.


