El legado del maestro Sri Tirumalai Krishnamacharya es un pilar fundamental en la práctica del yoga contemporáneo, especialmente en Occidente. Al cumplirse 30 años de su fallecimiento, es un momento propicio para reflexionar sobre su influencia y enseñanzas a través de la voz de uno de sus más destacados discípulos en España, Tomás Zorzo. Esta entrevista ofrece un vistazo profundo a la práctica de Ashtanga Yoga y cómo se ha transmitido y adaptado en el contexto actual.
Por Lucía Passardi // Fotografía: Gosia Janik
En esta conversación, Zorzo comparte sus experiencias y conocimientos adquiridos en años de dedicación al estudio del Ashtanga Yoga, así como su conexión con las enseñanzas de Krishnamacharya y su impacto en la práctica moderna. Su visión holística y adaptativa es clave para entender cómo esta disciplina puede ser accesible y beneficiosa para todos.
El legado de Krishnamacharya en la práctica del yoga
Sri Tirumalai Krishnamacharya es considerado el «padre del yoga moderno». Su enfoque radicalmente personal y adaptativo hacia la enseñanza del yoga ha dejado una huella imborrable en los métodos de práctica actuales. Su principal enseñanza es que el yoga debe ser accesible y beneficioso para cada individuo, independientemente de su condición física o mental.
Krishnamacharya enfatizaba la importancia de conocer al estudiante y adaptar las enseñanzas a sus necesidades específicas. Este enfoque ha sido clave en la transmisión de su legado, que continúa resonando en la práctica contemporánea. A través de sus discípulos, como Zorzo, se ha logrado mantener viva la esencia del yoga como un camino de autodescubrimiento y sanación.
Tomás Zorzo: un pionero del Ashtanga Yoga en España
Tomás Zorzo (Rama) es uno de los pioneros del Ashtanga Yoga en España. Su viaje comenzó cuando se aventuró a la India, donde se convirtió en uno de los primeros occidentales en estudiar con Pattabhi Jois, un discípulo directo de Krishnamacharya. La experiencia de Zorzo en Mysore fue transformadora, ya que tuvo la oportunidad de aprender de manera individualizada en un entorno que valoraba la conexión personal entre maestro y alumno.
- Estudió en la shala de Mysore, donde había pocos occidentales, lo que permitía una enseñanza más directa.
- Recibió instrucciones personalizadas de Pattabhi Jois, conocido cariñosamente como Guruji.
- Se dedicó a estudiar durante cerca de 20 años, viajando regularmente a India.
- Amplió sus conocimientos con otros alumnos de Krishnamacharya, como Desikachar e Iyengar.
Experiencias de aprendizaje en Mysore
La enseñanza en Mysore era sumamente personalizada. Zorzo recuerda que en sus primeras visitas, la atención que recibían los estudiantes era constante. Solo había unos pocos occidentales, lo que favorecía un ambiente íntimo y enfocado. Las series de asanas se enseñaban de manera gradual, y la meditación y el pranayama eran prácticas menos comunes al principio.
Una de las características de la enseñanza de Guruji era su capacidad para adaptar las posturas a las capacidades de cada estudiante. Esto reflejaba la filosofía de Krishnamacharya, quien sostenía que cada individuo es único y merece un enfoque específico en su práctica. Este principio sigue siendo fundamental en la enseñanza de Zorzo.
La evolución del Ashtanga Yoga
El Ashtanga Yoga, como lo conocemos hoy, es una forma de Hatha Yoga. Zorzo aclara que el término «Ashtanga» fue adoptado por los occidentales que asistían a la escuela de Pattabhi Jois. Originalmente, la práctica estaba más centrada en el estudio de los ocho pasos del yoga, tal como lo describe Patañjali en sus Yoga Sutras.
El uso del término se ha expandido y modificado a lo largo de los años, pero la esencia de la práctica sigue siendo la misma: un camino hacia el autoconocimiento y la disciplina. La práctica de las asanas es solo una parte de un sistema más amplio que incluye la ética, la meditación y el control de la energía vital.
Adaptación y personalización en la enseñanza
Tomás Zorzo aplica las enseñanzas de Krishnamacharya a su propia práctica y enseñanza. La adaptación es clave, y esto se manifiesta en cómo Zorzo aborda las clases de Ashtanga Yoga. Al enseñar, considera aspectos como la edad, la salud y la condición física de cada alumno.
- La salud del estudiante es prioritaria al determinar el tipo de práctica.
- Se evitan posturas que puedan ser peligrosas para personas mayores o con lesiones.
- Se promueve un enfoque inclusivo que permite que todos se beneficien de la práctica.
Este enfoque adaptativo permite que el yoga sea accesible a personas de todas las edades y condiciones físicas. Zorzo resalta la importancia de respetar los límites de cada individuo, tal como enseñaba Krishnamacharya.
Integración de diferentes tradiciones y prácticas
La enseñanza de Zorzo no solo se limita al Ashtanga Yoga. En su escuela de Oviedo, también incorpora elementos de otras tradiciones, como el Yoga Integral y Sikshana Krama. La base de su enseñanza es holística, buscando integrar todos los aspectos del ser humano: físico, emocional y mental.
Las clases de Sikshana Krama están más centradas en el perfeccionamiento de las asanas, influenciadas en parte por la escuela Iyengar. Zorzo enfatiza que cada alumno debe tener la oportunidad de experimentar el yoga de manera que resuene con su ser interior.
La práctica personal de Zorzo en la actualidad
A medida que Tomás Zorzo ha ido cumpliendo años, su práctica también ha evolucionado. A sus 60 años, ha adaptado su enfoque hacia una práctica más estática, enfocándose en mantener las posturas durante más tiempo, en lugar de la dinámica y rápida ejecución que solía realizar en su juventud.
Esta adaptación refleja la comprensión de que la práctica de yoga debe transformarse con el tiempo. Es un viaje que se ajusta a las necesidades y capacidades de cada individuo, lo que refleja la esencia del legado de Krishnamacharya.
La mística cultural en la práctica del yoga
La integración de la mística de la cultura propia es un aspecto que Zorzo considera esencial al practicar yoga. Cada maestro aporta elementos de su propia tradición, y esto enriquece la experiencia del yoga. Por ejemplo, Guruji provenía de una familia de adoradores de Sankaracharya, lo que influyó en su enfoque y prácticas.
Esto se observa en la forma en que se transmiten ciertas enseñanzas y rituales, y en cómo cada cultura aporta su propia interpretación del yoga. Como menciona Zorzo, «La verdad es la verdad, pero se expresa en diferentes formas según las culturas».
Al final, reconocer y aceptar las diversas influencias culturales en la práctica del yoga puede ofrecer una experiencia más rica y significativa para los practicantes.
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