El entrenamiento cardiovascular es un componente esencial para mantener una buena salud, pero a menudo es pasado por alto en favor del entrenamiento de fuerza. Sin embargo, el VO2 max, que mide la máxima cantidad de oxígeno que el cuerpo puede utilizar durante el ejercicio intenso, juega un papel crucial en nuestra salud general y longevidad. En este artículo, profundizaremos en mi experiencia personal al redescubrir la importancia del VO2 max y cómo cada mujer, especialmente aquellas en la mediana edad, pueden beneficiarse de prestar atención a este indicador vital.
¿Qué es el VO2 max y por qué es importante?
El VO2 max es un parámetro que refleja la eficiencia del sistema cardiovascular, indicando cuán bien el corazón, los pulmones y los músculos trabajan juntos durante el ejercicio. Un VO2 max más alto se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y una mayor probabilidad de vivir más tiempo.
Este valor se calcula en mililitros de oxígeno por kilogramo de peso corporal por minuto (ml/kg/min) y puede influir en la calidad de vida de diversas maneras, incluyendo:
- Mejor desempeño físico: Un mayor VO2 max permite realizar actividades cotidianas con mayor facilidad.
- Reducción del riesgo de enfermedades: Estudios han demostrado que un VO2 max elevado está relacionado con un menor riesgo de mortalidad y enfermedades cardíacas.
- Mejor recuperación: Un sistema cardiovascular eficiente ayuda a una recuperación más rápida después del ejercicio intenso.
Mi viaje hacia una mayor salud cardiovascular
En 2025, mi enfoque principal era el entrenamiento de fuerza, una disciplina que me ha hecho sentir más fuerte y empoderada. Sin embargo, empecé a cuestionar si estaba descuidando el cardio, un componente vital para la salud del corazón. Con el corazón como la principal causa de muerte en mujeres en EE.UU., decidí investigar más sobre el VO2 max.
Fue entonces cuando me inscribí en mi primera competencia HYROX, una mezcla de carreras y ejercicios de fuerza funcional. Este paso inesperado me llevó a una mejora de mi VO2 max, que inicialmente era de 37, y que en pocos meses aumentó a 43. Este cambio no fue accidental, sino resultado de un entrenamiento más intenso y enfocado.
La importancia del entrenamiento en pareja
Entrenar con un compañero, en este caso, mi amiga y entrenadora, Ashley, transformó la manera en que abordaba mis sesiones de cardio. No solo me motivó a correr más rápido, sino que también aumentó la intensidad de mis entrenamientos. Esta presión para mantener el ritmo me ayudó a alcanzar niveles de esfuerzo que rara vez lograba en solitario.
Correr temprano en la mañana con una linterna no era algo que hubiera considerado antes, pero esos sacrificios valieron la pena. El impulso de tener a alguien que me desafiara fue fundamental para mejorar mi capacidad cardiovascular.
El impacto del entrenamiento de alta intensidad
Una de las lecciones más valiosas que aprendí fue la importancia de la intensidad sobre la frecuencia. Aunque había intentado correr diariamente, no vi una mejora significativa en mi VO2 max. Fue el entrenamiento en zonas de alta intensidad (Zonas 4 y 5, que equivalen al 80-100% de la frecuencia cardíaca máxima) lo que realmente hizo la diferencia.
Según la experta en rendimiento humano, Kristen Holmes, este tipo de entrenamiento estimula el rendimiento del VO2 max al mejorar el gasto cardíaco y la función mitocondrial. Además, permite al cuerpo adaptarse a la acumulación de lactato, lo que ayuda a mantener esfuerzos más prolongados y difíciles.
Beneficios de un VO2 max más alto
Mejorar mi VO2 max ha tenido un impacto notable en mi salud y bienestar general. Algunos de los beneficios incluyen:
- Mayor energía: Un mejor rendimiento cardiovascular se traduce en mayores niveles de energía durante el día.
- Mejor salud mental: El ejercicio cardiovascular está asociado con la liberación de endorfinas, que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés.
- Mejora en la calidad del sueño: Un sistema cardiovascular eficiente contribuye a un sueño más reparador.
¿Cómo puedo mejorar mi VO2 max?
Si bien el entrenamiento en alta intensidad ha sido clave para mí, hay varias estrategias que cualquiera puede seguir para mejorar su VO2 max:
- Entrenamiento de intervalos: Combinar períodos cortos de ejercicio intenso con períodos de recuperación.
- Incrementar la duración del ejercicio: Aumentar gradualmente el tiempo de ejercicio cardiovascular semanal.
- Variar la intensidad: Alternar entre sesiones de entrenamiento de alta y baja intensidad.
- Monitorear el progreso: Usar dispositivos de seguimiento para observar las mejoras en el rendimiento.
- Escuchar a tu cuerpo: Prestar atención a las señales de fatiga y permitir tiempo para la recuperación.
Conclusiones y reflexiones personales
Mi viaje hacia la mejora del VO2 max ha sido revelador y gratificante. Aunque mi enfoque fue en el entrenamiento funcional y de fuerza, redescubrí la alegría de incluir el cardio en mi rutina. Este cambio no solo ha aumentado mi rendimiento físico, sino que también ha mejorado mi bienestar mental y emocional.
A medida que continúo con mis entrenamientos, planeo seguir priorizando el cardio y el VO2 max, no solo para competir, sino para asegurarme de que mi salud cardiovascular se mantenga en su mejor estado a medida que envejezco.
Al final, el equilibrio entre el entrenamiento de fuerza y el cardiovascular es la clave para una vida saludable y plena.



