Las lecciones que se aprenden a lo largo de la vida son invaluables, especialmente cuando provienen de quienes han dedicado su existencia a una práctica tan enriquecedora como el yoga. Germán Bravo-Casas, un yogui senior con una trayectoria impresionante, comparte su sabiduría y experiencias que trascienden el mero ejercicio físico. Su historia nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado del yoga y la profundidad que puede alcanzarse a medida que avanzamos en la práctica.
Conocer a Germán es un honor. Él no solo es un maestro de yoga, sino también un académico que ha dedicado su vida al estudio y la práctica de esta disciplina desde 1961. Su enfoque no se limita a la ejecución de asanas, sino que abarca una comprensión profunda de los textos clásicos y de cómo aplicar sus enseñanzas en la vida cotidiana. A continuación, exploraremos las lecciones que Germán ha acumulado a lo largo de su vida como yogui.
La trayectoria de un yogui senior
Germán Bravo-Casas comenzó su viaje en el yoga a los 15 años, impulsado por una necesidad personal: el dolor en las articulaciones debido a la artritis. Su médico le recomendó dos cosas: reducir la carne roja y practicar yoga. Desde aquel día, su vida cambió. Hoy, a sus 76 años, sigue practicando y enseñando, demostrando que el yoga no solo es un camino hacia la salud física, sino también una vía para el crecimiento personal y espiritual.
Beneficios del yoga a largo plazo
Los beneficios de una práctica constante de yoga son innegables y se pueden clasificar en varias áreas:
- Fortaleza física: La práctica regular fortalece el cuerpo y mejora la flexibilidad.
- Bienestar mental: El yoga promueve la calma y la concentración, facilitando la meditación.
- Conexión espiritual: A través de la práctica, se puede alcanzar una mayor comprensión de uno mismo y del mundo.
- Control del estrés: Las técnicas de respiración y meditación ayudan a manejar el estrés diario.
- Mejora de la salud general: Estudios han demostrado que el yoga puede reducir síntomas de diversas enfermedades, incluyendo la artritis.
Germán enfatiza que la combinación de preparación física y práctica mental es crucial. La meditación, según él, es el verdadero objetivo del yoga, y la forma física debe servir como un medio para alcanzarla.
Desafíos del envejecimiento en la práctica de yoga
Ser un yogui senior conlleva sus propios desafíos. Germán señala que mientras más envejece, la práctica física se vuelve menos intensa pero no menos esencial. A medida que las personas maduran, se vuelven más conscientes de sus cuerpos y de las limitaciones que pueden surgir.
Los retos incluyen:
- Estabilidad de las articulaciones: Con la edad, el cuerpo puede volverse más frágil, lo que requiere adaptaciones en la práctica.
- Accesibilidad: A menudo, los estudios de yoga no están diseñados para incluir a personas mayores, lo que puede llevar a la desmotivación.
- Percepción externa: Puede haber estigmas asociados a la práctica de yoga en la vejez, lo que puede hacer que algunos se sientan fuera de lugar.
Sin embargo, Germán cree firmemente que la práctica regular del yoga permite a los mayores encontrar una «postura estable y cómoda», que es esencial para lograr la quietud mental que Patanjali describe en sus sutras.
La evolución de la práctica personal
Con el paso del tiempo, Germán ha visto cambios significativos en su propia práctica. Al inicio, el enfoque estaba más en las asanas, mientras que ahora dedica más tiempo al control de la respiración (pranayama) y a la meditación. Este cambio refleja una madurez en la práctica que muchos yoguis experimentan al avanzar en su camino.
Algunas de las posturas que disfruta incluyen:
- Padmasana: La postura del loto, ideal para meditar.
- Sarvangasana y Sirsasana: Las inversiones que fortalecen la parte superior del cuerpo.
- Mayurasana: El equilibrio sobre los brazos que desafía la fuerza corporal.
- Agni Sara: Una técnica que combina el levantamiento del abdomen y la respiración.
Su capacidad para realizar estas posturas incluso a su edad es un testimonio de su dedicación y práctica constante.
Reflexiones sobre la comunidad del yoga
Germán observa que la comunidad del yoga ha crecido considerablemente desde sus inicios. Con aproximadamente 20 millones de practicantes en los EE. UU. y diez mil nuevos profesores capacitados cada año, el yoga ha pasado de ser una práctica marginal a convertirse en un fenómeno cultural. Sin embargo, esta expansión trae consigo desafíos.
Él señala que:
- La diversidad en estilos y escuelas puede llevar a confusiones.
- Hay un riesgo de que el yoga se convierta en una moda pasajera.
- Es esencial que los practicantes mantengan una práctica regular para experimentar verdaderas transformaciones personales.
Germán recuerda una frase de Yogi Berra que resuena profundamente en su enseñanza: “En teoría no hay diferencia entre teoría y práctica. En la práctica sí la hay.” La verdadera comprensión del yoga proviene de la práctica continua y de la introspección.
El legado de un maestro
Germán no solo se dedica a enseñar, sino que también busca inspirar a otros a convertirse en sus propios maestros. Su objetivo es que los estudiantes descubran el yogui que llevan dentro. Para ello, enfatiza la importancia de estudiar los textos clásicos, como:
- The Yoga Sutras de Patanjali
- La Bhagavad Gita
- Hatha Yoga Pradipika
La enseñanza de Germán es clara: el conocimiento es valioso, pero la práctica es lo que lleva a la verdadera transformación.
Si deseas conectar con Germán o saber más sobre sus enseñanzas, puedes hacerlo a través de su correo electrónico o visitar la página de Facebook del Yoga Club de las Naciones Unidas.
Germán Bravo-Casas es un ejemplo de cómo la dedicación a una práctica puede enriquecer la vida no solo de uno mismo, sino también de aquellos que nos rodean. Su legado continúa en cada estudiante que atraviesa su puerta y en cada alma tocada por su sabiduría.


