Descubre el sorprendente lado creativo de Gabrielle Harris que transformará tu forma de enseñar

El mundo del Yoga se ha expandido enormemente, y hoy en día, más que nunca, tenemos la oportunidad de aprender de grandes maestros que comparten su sabiduría. Uno de esos maestros es Gabrielle Harris, cuya obra ha sido un faro para muchos practicantes y profesores de Yoga. Su reciente libro, El lenguaje del Yin Yoga (Editorial Sirio), no solo es una guía sobre esta práctica, sino también una invitación a explorar el lado creativo de la enseñanza.

Este artículo se adentra en la travesía de Gabrielle, su enfoque pedagógico y la riqueza que aporta al ámbito del Yoga. A través de sus palabras, encontramos consejos valiosos y reflexiones profundas que pueden enriquecer tanto a practicantes como a profesores.

La travesía de Gabrielle Harris: de la enseñanza de inglés al Yoga

Gabrielle Harris comenzó su carrera profesional como profesora de TESOL (Teaching English to Speakers of Other Languages), donde experimentó la alegría de enseñar y la creatividad que este proceso conlleva. Aunque alguna vez soñó con escribir un libro sobre la enseñanza del inglés, su destino la llevó por caminos inesperados.

Su transición hacia el Yoga comenzó en un gimnasio, donde impartía clases de fitness. Esta experiencia le brindó herramientas valiosas, tales como la presentación y la coreografía, que más tarde aplicaría en sus clases de Yoga. Hace unos 15 años, se adentró en el Yoga gracias a un programa de formación de profesorado en su gimnasio local.

Gabrielle también posee una licenciatura en Psicología Educativa, lo que añade una capa extra a su comprensión del Yoga. Su interés por la psicología y las enseñanzas budistas le ha permitido explorar la relación entre la mente y el bienestar. A través de su práctica constante, ha observado cómo ciertos hábitos pueden transformarse y cómo el Yoga puede ser una herramienta poderosa para aliviar el sufrimiento.

Consejos prácticos para nuevos profesores de Yoga

Gabrielle comparte un consejo fundamental para quienes recién comienzan en la enseñanza del Yoga: simplemente empieza a enseñar. Muchas personas esperan a sentir que están completamente preparadas antes de dar el paso, pero ella enfatiza que la mejor manera de aprender es a través de la experiencia. Aquí algunos puntos clave que resalta:

  • No te compares con otros; cada profesor tiene su propio camino.
  • Inspírate en los demás, pero enfócate en tu propio desarrollo.
  • Deja ir las clases después de enseñarlas; reflexiona sobre lo que aprendiste.
  • Recuerda que el proceso de enseñanza es un viaje continuo.

Gabrielle resalta la importancia de no obsesionarse con la perfección. Cada clase es una oportunidad para aprender y crecer, tanto para el profesor como para los alumnos.

Un enfoque ecléctico en la enseñanza del Yoga

La formación de Gabrielle es diversa y abarca múltiples tradiciones y estilos de Yoga. Esta variedad se refleja en su enseñanza actual, donde combina elementos de distintas disciplinas. Al vivir en Nueva Zelanda, se enfrentó a la dificultad de acceder a cursos de Yoga de renombre. En lugar de rendirse, decidió atraer a los maestros a su país.

Organizó seminarios y formaciones de profesorado que resultaron muy exitosos. Algunos de los nombres más influyentes del Yoga, como Maty Ezraty y Joe Barnett, impartieron sus enseñanzas en Nueva Zelanda gracias a su iniciativa. Este intercambio enriqueció su propio enfoque pedagógico y le permitió incorporar una variedad de técnicas y filosofías en sus clases.

Gabrielle ha integrado en su práctica elementos como la anatomía, la Medicina Tradicional China, y variaciones esqueléticas, lo que le ha permitido ofrecer a sus alumnos una experiencia más rica y completa. Aunque actualmente se enfoca en el Yin Yoga, las influencias de sus maestros son palpables en cada clase que imparte.

La atracción hacia el Yin Yoga

Inicialmente, Gabrielle no se sintió atraída por el Yin Yoga. Provenía de una práctica más dinámica y encontraba la quietud del Yin Yoga aburrida. Sin embargo, a medida que empezó a practicarlo, descubrió un profundo sentido de conexión y calma. Este cambio de perspectiva la llevó a dejar atrás otros estilos y a concentrarse completamente en el Yin Yoga.

El Yin Yoga es una práctica que promueve la quietud y la reflexión, ofreciendo beneficios significativos para aquellos que llevan un estilo de vida agitado. Gabrielle considera que esta modalidad es adecuada para casi todos, pero también advierte sobre situaciones específicas en las que puede no ser recomendable.

La creación de «El lenguaje del Yin Yoga»

El libro El lenguaje del Yin Yoga surge de la experiencia de Gabrielle como profesora de TESOL. Tras años de enseñanza, se dio cuenta de que las temáticas son fundamentales para la planificación de clases. Este enfoque no solo facilita la enseñanza, sino que también ofrece a los alumnos una estructura clara y comprensible.

Gabrielle busca integrar la filosofía del Yoga de manera práctica, dando a los alumnos las herramientas para comprender y aplicar los conceptos en su vida diaria. Esto se traduce en un aprendizaje significativo y duradero que va más allá de la esterilla.

El impacto de las palabras en la enseñanza del Yoga

Las palabras que utilizamos tienen un poder inmenso. Gabrielle enfatiza que las palabras pueden ser vehículos de energía que afectan el estado emocional y mental de los alumnos. Por ello, anima a los profesores a crear su propio banco de palabras que resuene con las temáticas que enseñan.

Entre los efectos que puede tener una selección adecuada de palabras, se incluyen:

  • Facilitar la relajación y el bienestar.
  • Ayudar a liberar tensiones acumuladas.
  • Guiar a los alumnos hacia la auto-reflexión.

El uso consciente del lenguaje puede transformar la experiencia de la clase y conectar a los alumnos de manera más profunda con su práctica.

Estructurando clases efectivas de Yoga

Con la creciente demanda de clases de Yoga más cortas, Gabrielle sugiere que una clase de una hora puede ser igualmente gratificante si está bien estructurada. Ella propone utilizar mapas mentales como una forma efectiva de visualizar la clase y mantener el enfoque en la temática deseada.

Algunos elementos que podría incluir en una clase de una hora son:

  • Una breve meditación para centrar la mente.
  • Secuencias de posturas que fluyan con la respiración.
  • Espacios para la reflexión y la conexión interna.
  • Incorporación de principios de filosofía del Yoga.

Una clase bien planificada no solo beneficia a los alumnos, sino que también permite al profesor disfrutar del proceso de enseñanza, asegurando que todos los participantes obtengan el máximo valor de la experiencia.

Musa

Musa

Instructor de yoga certificado por Yoga Alliance

Soy instructor de yoga certificado por Yoga Alliance con más de diez años de experiencia en la práctica y la enseñanza. He completado formaciones avanzadas de 200 y 500 horas en Hatha, Vinyasa y Yin Yoga, así como estudios complementarios en anatomía, meditación y filosofía yóguica. A lo largo de mi carrera he impartido clases presenciales y online para practicantes de todos los niveles, siempre fomentando un enfoque seguro, inclusivo y consciente. Me apasiona compartir cómo el yoga transforma la salud física y mental, y me mantengo al día asistiendo regularmente a talleres y cursos con maestros internacionales. Mi misión es ofrecer prácticas basadas en la evidencia que ayuden a cada persona a encontrar equilibrio, resiliencia y bienestar integral en su día a día.

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