El mundo del yoga y la espiritualidad ha sido sacudido por serias revelaciones y cuestionamientos que van más allá de la práctica física y el bienestar mental. Con la llegada de la pandemia y la aparición de diversas teorías de la conspiración, muchos en la comunidad de bienestar han comenzado a replantearse sus creencias y la ética de sus líderes. Este artículo explora la intersección entre la espiritualidad y el activismo, reflexionando sobre cómo podemos unir ambos mundos para crear un impacto positivo.
La crisis de la espiritualidad contemporánea
Las revelaciones sobre los abusos cometidos por figuras como Yogi Bhajan han abierto un profundo debate sobre la naturaleza de la espiritualidad y el papel de los líderes en este ámbito. Este escándalo ha llevado a muchos a cuestionar no solo a sus ídolos, sino también las estructuras que permiten que estos abusos ocurran sin ser detectados.
Este tipo de situaciones expone un fenómeno más amplio en la comunidad espiritual, donde la veneración excesiva hacia los líderes puede nublar el juicio crítico de los seguidores. Las preguntas que surgen son inquietantes:
- ¿Por qué un líder espiritual venerado puede convertirse en un depredador?
- ¿Qué factores sociales y psicológicos permiten que esto suceda?
- ¿Cómo puede la comunidad seguir apoyando a figuras cuestionadas incluso cuando hay múltiples testimonios en su contra?
El papel de la indiferencia en la comunidad espiritual
Un aspecto preocupante de la práctica espiritual es la aparente desconexión de muchos practicantes con el sufrimiento ajeno. La filosofía del yoga, que se basa en la unión y la conexión, parece en algunos casos estar en contradicción con la actitud de indiferencia que se manifiesta ante situaciones de abuso y sufrimiento.
Este fenómeno puede observarse en la tendencia de algunos a responder a los problemas sociales con frases que reflejan una desconexión emocional. Algunas de estas frases incluyen:
- «Todo está en perfecto orden divino.»
- «Debemos mantener nuestra vibración alta.»
- «No debemos involucrarnos con personas de baja vibración.»
Este tipo de respuestas pueden ser indicativas de un bypass espiritual, donde la espiritualidad se utiliza como un mecanismo de defensa para evitar confrontar la realidad y los problemas que nos rodean.
Entendiendo el bypass espiritual
El concepto de bypass espiritual fue introducido por el psicólogo John Welwood en la década de 1980. Se refiere a la tendencia de utilizar creencias y prácticas espirituales como un medio para evitar enfrentar problemas emocionales no resueltos. Este fenómeno no es exclusivo de unos pocos, ya que todos podemos caer en esta trampa en algún momento.
Según Welwood, el bypass espiritual se manifiesta de varias maneras:
- Actitudes de desapego excesivo.
- Represión de emociones como la tristeza o el enojo.
- Compasión ciega que ignora la propia sombra.
- Delirios de iluminación, donde se busca una trascendencia que ignore la humanidad.
Estos comportamientos no sólo afectan a la persona que los experimenta, sino que también pueden impactar a quienes la rodean, creando un ciclo de evasión y desconexión.
La importancia de la experiencia en el crecimiento espiritual
El crecimiento espiritual no es un proceso instantáneo; requiere tiempo, trabajo interior y una aceptación honesta de nuestras vulnerabilidades. Las personas que verdaderamente alcanzan un estado elevado de conciencia lo hacen a través de un viaje de autodescubrimiento, enfrentando sus sombras y limitaciones.
Como menciona Welwood, la verdadera madurez espiritual es aquella en la que la «fruta cae del árbol por su propio peso». No podemos apresurar el proceso; es un viaje que se debe disfrutar en su totalidad. A medida que avanzamos en este camino, encontramos momentos de conexión con los demás, lo que enriquece nuestra experiencia.
El viaje del héroe y la conexión con los demás
El concepto del «Viaje del Héroe», desarrollado por Joseph Campbell, ilustra cómo cada individuo enfrenta sus propios desafíos y etapas de crecimiento. Este viaje no solo se trata de la superación personal, sino también de cómo nuestras experiencias se entrelazan con las de otros.
En este contexto, es fundamental reconocer que la vida es una red de relaciones interconectadas. La metáfora de la flor de la vida nos recuerda que cada ser humano es un punto en esta red, y para crear armonía, necesitamos involucrarnos activamente con el mundo que nos rodea.
A través de nuestra práctica espiritual, debemos preguntarnos: ¿cómo podemos contribuir a esta red? La implicación activa en la comunidad es crucial para transformar nuestro entorno y hacer frente a las injusticias.
La necesidad de un activismo espiritual
Reclamar un yoga más comprometido significa reconocer que nuestras prácticas espirituales deben ir acompañadas de acciones concretas hacia un mundo más justo y compasivo. El activismo en el ámbito espiritual no solo es necesario; es una responsabilidad que cada practicante debe asumir.
Esto implica:
- Promover la justicia social y los derechos humanos.
- Contribuir a la sanación del planeta y la sostenibilidad.
- Apoyar a las comunidades vulnerables y sus necesidades.
- Crear espacios de diálogo y reflexión sobre temas controvertidos.
El verdadero espíritu del yoga se manifiesta cuando nos armamos de valor para salir de nuestra zona de confort y actuar. La espiritualidad no debe ser un refugio, sino un motor para el cambio positivo.
Construyendo un futuro más consciente
La práctica espiritual y el activismo no son actividades opuestas, sino complementarias. Al integrar ambas, podemos crear un camino hacia un mundo donde el bienestar y la justicia coexistan de manera armoniosa. Es esencial que cada practicante de yoga y espiritualidad se cuestione cómo puede contribuir a este cambio.
Es hora de que nuestra comunidad asuma un papel activo en la creación de un futuro más consciente y compasivo. ¿Quién se une a este llamado? La transformación comienza con cada uno de nosotros, y es nuestra responsabilidad tejer un nuevo relato que incluya amor, justicia y compromiso.
Paula Colantonio es cofundadora de Yoganet, profesora y formadora de Yoga Nidra, así como licenciada en Historia.
Los días 8 y 9 de mayo, Paula facilitará la Formación “Yoga Nidra I” en Yoganet, Barcelona.



