Tina Malia es una artista que ha logrado encontrar un espacio único en el mundo musical, un lugar donde lo celestial y lo terrenal se entrelazan de manera sublime. Sus melodías y letras nos ofrecen un viaje hacia la libertad y la alegría, mientras nos invitan a explorar su profundo proceso creativo y su búsqueda espiritual. A través de su música, Malia crea un puente entre dos mundos que, aunque diferentes, están intrínsecamente conectados.
Por Elena Sepúlveda // Fotos de Glenda Gracia
Desde muy joven, Tina Malia mostró una inclinación natural hacia la música, influenciada por su entorno familiar lleno de creatividad. Inició su travesía musical a una edad temprana, comenzando con el piano clásico y descubriendo su pasión por el canto a los 9 años. A los 12, su padre le obsequió una guitarra que marcó un hito en su vida, ya que comenzó a componer sus primeras canciones, dejando atrás un camino que la llevaría a convertirse en la artista que es hoy.
El primer paso: Shores of Avalon
El álbum debut de Tina, Shores of Avalon, fue un reflejo de su búsqueda espiritual en la adolescencia. A los 15 años, se sumergió en la lectura de mitología celta y filosofías orientales, lo que la llevó a un viaje hacia Marin County, California. Allí, sintió la necesidad de conectarse con maestros espirituales y su vibrante comunidad de músicos.
Durante este periodo, conoció a Jai Uttal, un reconocido músico de kirtan. La experiencia de asistir a su primera sesión musical fue transformadora para Tina; su música resonó profundamente en su ser, y desde ese momento, comenzó a colaborar con él, cantando coros y participando en diversos eventos. Esta conexión impulsó su carrera y su deseo de explorar el mundo de la música espiritual.
Un viaje musical hacia la devoción
El siguiente álbum, Jaya Bhagavan, marcó un cambio en su enfoque musical, sumergiéndola más en el ámbito de los mantras y la devoción. Junto a su amigo Shimshai, Tina trabajó en este proyecto que reflejaba su inmersión en prácticas espirituales más profundas. Mientras tanto, también estaba en el proceso de creación de The Silent Awakening, un álbum que representaba su compromiso con la tierra y el medio ambiente.
Su discografía posterior, que incluye obras como The Lost Frontier y Bridge to Vallabha, evidencia su evolución como artista. Estos discos incorporan una variedad de lenguas y estilos, desde el sánscrito hasta el hebreo, reflejando su interés por la diversidad cultural y espiritual.
Un enfoque personal y artístico en la producción
Tina no solo es intérprete, también es ingeniera de sonido y productora. Esta faceta le permite tener un control total sobre su música. De hecho, tres de sus álbumes fueron coproducidos por ella. En sus producciones más recientes, ha llevado el proceso creativo a un nivel más personal, integrando su formación clásica en piano y su comprensión de la música.
- Importancia de las notas: Para Tina, cada nota tiene un propósito y una energía, reflejando su formación como pianista clásica.
- Proceso creativo: Se involucra en cada aspecto de la creación musical, enfatizando la conexión emocional que tiene con su arte.
- Producción actual: Su último trabajo, Anahata, fue grabado en España, donde encontró inspiración en su entorno.
Creando en el presente: nuevos proyectos musicales
En este momento, Tina está trabajando en un nuevo álbum que será una fusión de inglés y español, y que incluirá canciones de medicina que descubrió en Chile. La creación artística para ella es un proceso fluido, donde se deja llevar por la magia del momento y la disciplina de su práctica de Japa, que incorpora en su vida diaria.
El Japa, una práctica de repetición de mantras, ha sido fundamental en su vida. Lo descubrió en un momento de dificultad emocional y física, y desde entonces ha sido un ancla que la ha ayudado a mantener la paz interior. Esta práctica se ha vuelto esencial para su bienestar y su creatividad.
La conexión con la naturaleza y el activismo
Actualmente, Tina reside en Costa Rica, donde ha encontrado un hogar en La Ecovilla, una comunidad de artistas y activistas. Este lugar representa su sueño de vivir en armonía con la naturaleza, rodeada de sonidos que la inspiran y la conectan con su ser más profundo.
En la Ecovilla, la comunidad se dedica a prácticas sostenibles y al activismo que busca conservar las culturas indígenas. Tina siente un fuerte llamado hacia esta causa y se involucra activamente en la conservación de las tradiciones que respetan la tierra y la vida.
Reflexiones sobre su trayectoria y legado
Tina Malia no solo es una talentosa música; es una voz que aboga por la conexión entre la espiritualidad, la naturaleza y la comunidad. Su música es un puente que une lo divino con lo humano, y su vida es un testimonio de la búsqueda continua de autenticidad y conexión. A través de su arte, nos invita a explorar nuestro propio camino y a honrar tanto el cielo como la tierra.
Quienes deseen adentrarse en el universo musical de Tina Malia y explorar su mensaje de amor y conexión, pueden encontrar más información sobre su trabajo y proyectos futuros en su sitio web y en sus redes sociales.
Para conocer más sobre su música y filosofía, no olvides consultar el número 112 de Yoga Journal España. Para más información, contáctanos al 916326251 o envíanos un correo a suscripciones@revistayogaspirit.es


