El viaje hacia el autoconocimiento y la transformación personal a menudo comienza con una simple decisión. Para Angelo Cecchi, esa decisión lo llevó a descubrir el Yoga, un camino que lo ha conectado con su esencia y lo ha guiado a lo largo de su vida. En esta entrevista, exploraremos su experiencia, sus enseñanzas y lo que el Yoga ha representado para él en su trayectoria.
Por Elena Sepúlveda // Fotos de Tota Guaret y Shutterstock.
Originario de Bogotá, Colombia, Angelo Cecchi se trasladó a Europa en la búsqueda de un futuro mejor. Hoy en día, es conocido por sus cursos de anatomía, fisiología y biomecánica en Barcelona, pero su conexión con la espiritualidad y el Yoga lo mantiene viajando a India, donde continúa su formación en el Omkarananda Ashram de Usha Devi. Su enfoque se basa en el legado de B.K.S. Iyengar, así como en un profundo entendimiento de las prácticas tradicionales y la osteopatía.
Los inicios en el yoga
YOGA JOURNAL: ¿Cómo llegó el Yoga a tu vida y qué lo convirtió en una parte esencial de tu existencia?
ANGELO CECCHI: Mi relación con el Yoga comenzó en Barcelona en 2004, después de pasar un tiempo en Italia. Allí, intentaba establecerme legalmente en Europa y perseguir mis sueños en el circo. Esta disciplina era bastante desconocida en Colombia, aunque en mi ciudad natal ya comenzábamos a reunirnos con amigos para practicar malabares, capoeira y otras artes. Recuerdo que uno de ellos intentó hacer una postura de Yoga, y aunque no sabía qué era exactamente, me intrigó la idea de encontrar paz en momentos difíciles.
Un nuevo comienzo en Barcelona
Tras mis años en Italia, llegué a Barcelona con la esperanza de reiniciar mis estudios de circo. Sin embargo, mi salud se había deteriorado, exacerbada por la escoliosis que padecía desde niño. Mis experiencias laborales en la hostelería, donde pasaba largas jornadas de pie, no ayudaron a mi situación. Así que, antes de partir hacia Barcelona, sentí la necesidad urgente de sanar mi cuerpo y mente.
La conexión con el Yoga surgió como una respuesta a este llamado. Al descubrir el libro El Yoga: inmortalidad y libertad de Mircea Eliade, sentí una profunda resonancia con sus enseñanzas. Lloré al comprender que el Yoga no solo me ayudaría a recuperar mi salud física, sino que también me brindaría un sentido de pertenencia en este nuevo mundo. Gracias al Yoga, encontré un propósito y un camino que me transformó en quien soy hoy.
Influencias y maestros inspiradores
YG: ¿Qué figuras influyeron en tu formación y práctica?
ANGELO CECCHI: Durante mis primeros años de práctica, me adentré en el Hatha Yoga tradicional, especialmente a través del linaje de Swami Sivananda. Mis primeras lecturas incluyeron la biografía de André Van Lysebeth, un pionero del Yoga en Occidente. Su trabajo me inspiró a profundizar en esta disciplina.
- Hatha Yoga: Fundamentos y filosofía.
- Ashtanga Yoga: Introducción a una práctica dinámica.
- Encuentros en India: La influencia de Kailash y Usha Devi.
Mi primer viaje a India en 2007 fue un punto de inflexión. En Rishikesh, conocí a Kailash, quien me recomendó buscar un maestro en el estilo Iyengar. Esta recomendación me llevó a Usha Devi, discípula directa de B.K.S. Iyengar. Desde entonces, regresé anualmente a su escuela, donde aprendí a integrar la práctica del Yoga en mi vida diaria.
La práctica personal de Angelo
YJ: ¿Cómo es tu rutina diaria de práctica?
ANGELO CECCHI: Mi práctica se basa en tres pilares fundamentales que expone Patañjali en los Yoga Sūtra: Tapas, Svādhyāya e Ishvara Pranidhāna. Cada uno de estos aspectos juega un papel vital en mi vida como sadhaka, un practicante comprometido con el Yoga.
- Tapas: Se traduce como disciplina y esfuerzo. Dedico mis mañanas a la práctica de asanas y prānāyāma.
- Svādhyāya: El estudio del sánscrito, textos sagrados y comprensión del cuerpo humano. Este aprendizaje continuo es esencial para mi crecimiento personal.
- Ishvara Pranidhāna: Este concepto implica servir a los demás y compartir lo aprendido, creando un vínculo profundo con la comunidad.
Un compromiso con la enseñanza
La enseñanza del Yoga no solo es un acto de compartir conocimientos; es una forma de contribuir al bienestar de la sociedad. Cada vez que imparto una clase, siento que estoy devolviendo lo que he recibido. Esto se alinea con la idea de Ishvara Pranidhāna, donde el acto de enseñar se convierte en un servicio a algo más grande que uno mismo.
La esencia de India y su gente
YJ: ¿Qué significa India para ti después de tantos años de visita?
ANGELO CECCHI: India es una tierra de contrastes y profunda espiritualidad. A menudo me resulta difícil describir lo que siento al estar allí. Este país antiguo, con su rica herencia védica, ha sido un refugio para mí durante muchos años. Los conceptos de Dharma, Rta, Yoga, Maya, Ahimsa, Moksa y Advaita son fundamentales en la cultura india y permeabilizan su vida cotidiana.
En la mayoría de las regiones de India, la vida ocurre en comunidad. Las personas se encuentran en espacios abiertos, comparten sus experiencias y saben apreciar lo simple. Es la calidez de su gente lo que considero más valioso. A través de sus sonrisas y su aceptación de la vida, he aprendido lecciones que trascienden el Yoga mismo.
Si sientes curiosidad por la vida y filosofía de Angelo Cecchi, no te pierdas la entrevista completa realizada por Elena Sepúlveda en el número 130 de Yoga Journal España. Puedes obtener más información llamando al 916326251 o enviando un correo a suscripciones@revistayogaspirit.es.


