La situación en Palestina ha despertado un profundo impacto en la comunidad internacional, y es esencial que todos reflexionemos sobre nuestras responsabilidades frente a la injusticia y el sufrimiento humano. En este contexto, el manifiesto de la Comunidad Budista Arya Marga Sangha se presenta como un llamado urgente a la compasión y a la acción. A continuación, exploraremos en detalle este importante documento.
La agresión contra el pueblo palestino y su implicación global
La agresión sistemática que enfrenta el pueblo palestino no solo es un asunto de carácter local, sino que trasciende fronteras, interpelando a todos los seres humanos. La comunidad budista, como parte de una tradición que valora la compasión y el respeto por la vida, se pronuncia con firmeza. Este manifiesto, elaborado por la Comunidad Budista Arya Marga Sangha, no es solo una declaración, sino un acto de responsabilidad moral.
El llamado a la acción de la Comunidad Budista Arya Marga Sangha
Desde la perspectiva budista, la interdependencia y el principio de no dañar son fundamentales. Así, la comunidad budista se manifiesta en contra de lo que considera un genocidio y un acto de colonización violenta en Palestina. Este enfoque resalta la necesidad de reconocer la dignidad de cada vida humana, independientemente de su origen o contexto.
Principios fundamentales del manifiesto
El manifiesto se articula en torno a varios principios fundamentales que subrayan la gravedad de la situación actual:
- Toda vida es sagrada: La comunidad afirma que la masacre de la población palestina, que incluye a bebés, niños, mujeres y ancianos, es un crimen de lesa humanidad que debe ser denunciado sin reservas.
- Colonización violenta y genocidio: La situación en Gaza y Cisjordania se describe como un proceso de limpieza étnica, contrario a los principios de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948.
- Condena de la situación actual: Se exige el fin inmediato de la colonización ilegal, del apartheid y de la opresión sistemática que niega a un pueblo sus derechos fundamentales.
- Compromiso con la justicia: La comunidad demanda la implementación de todas las resoluciones de la ONU sobre Palestina, así como el respeto al Derecho Internacional.
Demandas concretas para un cambio efectivo
El manifiesto incluye un conjunto de demandas que buscan promover la justicia y la reparación en Palestina:
- Exigir el respeto estricto al Derecho Internacional y al Derecho Internacional Humanitario.
- Apoyar la labor del Tribunal Penal Internacional para investigar crímenes de guerra y genocidio.
- Reconocer plenamente los derechos del pueblo palestino y llevar a cabo procesos de reparación histórica.
- Promover un alto el fuego inmediato y permanente, así como la apertura de corredores humanitarios.
El concepto de compasión en la práctica budista
La compasión, en el contexto del manifiesto, no es sinónimo de neutralidad. Al contrario, implica un compromiso activo con la justicia y el bienestar de los oprimidos. La comunidad budista sostiene que la verdadera compasión exige:
- No permanecer indiferente ante la violencia.
- Denunciar las injusticias y actuar en solidaridad con quienes sufren.
- Practicar el amor benevolente, extendiéndolo incluso a aquellos que cometen actos de violencia, reconociendo la ignorancia que los impulsa.
La interdependencia y la búsqueda de la paz
El manifiesto concluye con un llamado a reconocer la interdependencia de todos los pueblos. La idea de que la seguridad de uno no puede lograrse a expensas de otro es un principio esencial en la búsqueda de la paz. La ocupación y el exterminio no son caminos hacia la estabilidad; más bien, son rutas hacia el sufrimiento y la destrucción.
Memoria histórica y su relevancia en el presente
En este contexto, es vital recordar que el Buda promovió la paz y la justicia, y su legado nos llama a actuar para detener la violencia. La comunidad budista se erige como guardiana de estos principios, instando a todos a reflexionar sobre el pasado para prevenir que la historia se repita.
La denuncia de los crímenes en Palestina
El manifiesto de la Comunidad Budista Arya Marga Sangha no deja lugar a dudas: los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio están ocurriendo en Gaza y Cisjordania. La ocupación y el apartheid deben cesar, y cada voz cuenta en la lucha por la justicia.
Un llamado universal por la paz
Finalmente, el manifiesto se dirige a todos los pueblos del mundo, instando a la solidaridad y a la empatía. La aspiración de que todos, en Palestina, Israel y más allá, puedan vivir libres de sufrimiento y de las causas que lo generan es un objetivo noble y necesario.
Dharma Acharya Alejandro Torrealba
Las Palmas de Gran Canaria a 26 de agosto de 2025



