La postura del camello, o Ustrasana, es una de las asanas más emblemáticas en la práctica del yoga. No solo se trata de una forma poderosa de abrir el corazón, sino que también proporciona beneficios físicos y mentales significativos. Si ya has dominado esta postura, quizás sea el momento de explorar algunas variaciones que enriquecerán tu práctica y te permitirán experimentar diferentes sensaciones. ¡Veamos algunas opciones fascinantes!
Instrucciones para realizar la postura del camello
- Comienza en una posición de rodillas altas, asegurándote de que tus caderas estén alineadas sobre tus rodillas. Puedes mantener los dedos de los pies doblados o aplanar la parte superior de los pies.
- Coloca una mano en la parte baja de tu espalda y la otra sobre tu abdomen. Activa tu core y deja caer tu cola hacia el suelo.
- Acerca tus manos a las costillas y comienza a abrir el pecho y la espalda hacia atrás en una curva. Baja la mirada hacia atrás para alargar la parte frontal de tu cuello.
- Mantén tus manos en la cintura, llévalas al centro del corazón o comienza a soltar las manos hacia los talones.
- Levanta el pecho y continúa empujando tus caderas hacia adelante.
Variaciones para enriquecer la postura del camello
Explorar diferentes variaciones de la postura del camello no solo aumenta la flexibilidad, sino que también permite un mayor acceso a las emociones y energías del cuerpo. Aquí te presentamos algunas opciones que puedes incorporar a tu práctica.
Camello contra la pared
Para esta variación, sitúate frente a una pared. Alinea tus rodillas lo más cerca posible del suelo y dirige tu mirada hacia la pared. Coloca las manos en tus costillas inferiores con los dedos apuntando hacia la pared. Mientras mantienes la cola hacia abajo y empujas las caderas contra la pared, abre el pecho y la parte superior de la espalda. Puedes quedarte en esta posición o usar tu respiración para profundizar.
Camello en posición de zancada
Adopta una posición de rodillas con una pierna adelante en un ángulo recto y el pie trasero plano en el suelo. Lleva las manos a las caderas, la cola o el corazón, y comienza a abrir la parte delantera del cuerpo mientras entras en esta variación de la postura de camello. Si deseas profundizar más, entrelaza tus manos y dibuja una línea a lo largo del muslo trasero, inclina la cabeza hacia atrás y disfruta de la curva.
Camello con caídas sin manos
Coloca tus manos en el centro del corazón. Comienza a explorar el movimiento hacia atrás, dejando que tu cabeza se acerque al suelo. Permite que tu cabeza flote (si te detienes con la cabeza hacia abajo, será difícil levantarte sin las manos) y luego vuelve a levantarte. Repite este movimiento varias veces y luego descansa en la postura del niño.
Camello ondulante
Inicia en la postura del camello, apoyado en los talones. Al inhalar, levanta el brazo izquierdo y realiza un movimiento circular, tocando suavemente tu talón (si lo deseas) y regresando al centro. Repite este movimiento con el brazo derecho. Esta variación, que cariñosamente llamo «camello nadador», es como un chapuzón en el agua.
Camello inverso
Desde una variación de la postura del héroe, extiende los brazos hacia atrás y toma los talones (con los pies planos o los dedos doblados). Comienza a elevar las caderas y entra en la forma de arco de la postura del camello. Mantén la posición, respira y disfruta de las cualidades que abren el corazón.
Beneficios de la postura del camello
Incorporar variaciones de la postura del camello en tu práctica aporta múltiples beneficios, tanto físicos como emocionales. Algunos de los beneficios más destacados son:
- Aumento de la flexibilidad: Ayuda a estirar la columna vertebral y los músculos del pecho.
- Fortalecimiento del core: Trabaja los músculos abdominales y lumbares, mejorando la estabilidad.
- Estimulación de los órganos internos: Ayuda a mejorar la digestión y la circulación sanguínea.
- Liberación emocional: Facilita la apertura del corazón, permitiendo la liberación de tensiones emocionales.
- Mejora la postura: Contribuye a una mejor alineación de la columna y la pelvis.
Consejos para una práctica segura
Antes de lanzarte a probar estas variaciones, es importante considerar algunas pautas de seguridad para asegurarte de que tu práctica sea efectiva y segura:
- Calentamiento: Realiza una serie de saludos al sol o posturas de cobra para preparar la espalda.
- Escucha a tu cuerpo: Si sientes dolor, retrocede y adapta la postura a lo que tu cuerpo necesita.
- Utiliza accesorios: Mantas, bloques o un cinturón pueden ayudarte a modificar la postura según sea necesario.
- Respira profundamente: La respiración es clave para profundizar en cada variación y liberar tensiones.
- Practica con un instructor: Si es posible, realiza estas variaciones bajo la supervisión de un profesional para evitar lesiones.
Conclusión sobre la práctica del camello
Las variaciones de la postura del camello no solo añaden diversidad a tu práctica, sino que también te invitan a explorar nuevas sensaciones y emociones. Con cada variante, puedes descubrir una nueva forma de conexión con tu cuerpo y respiración. Recuerda siempre practicar con atención y respeto hacia tus límites, y disfrutar de cada momento en tu esterilla.


