La postura del delfín, conocida en sánscrito como shishulasana, es una de las asanas más interesantes y desafiantes dentro del yoga. Este ejercicio no solo es una excelente preparación para posturas más avanzadas, sino que también ofrece una variedad de beneficios físicos y mentales. Si alguna vez te has preguntado cómo las posturas invertidas pueden influir en tu bienestar general, este artículo es para ti. Aquí, exploraremos a fondo la postura del delfín, sus beneficios, consejos para su correcta ejecución y algunas variaciones que puedes probar.
¿Qué es la postura del delfín?
La postura del delfín o shishulasana es una asana de nivel intermedio que se encuentra en la categoría de posturas invertidas, donde el corazón se eleva por encima de la cabeza en relación con el suelo. Esta postura se asemeja a la del perro boca abajo, pero con el antebrazo en el suelo, lo que proporciona un enfoque diferente en los músculos del cuerpo.
Aunque su nombre en sánscrito significa «la postura del pequeño bebé», en la práctica de yoga es más común que se le refiera como la postura del delfín. Realizar correctamente esta asana no solo mejora la fuerza del cuerpo, sino que también contribuye a una mayor concentración y claridad mental.
Beneficios de la postura del delfín
La postura del delfín ofrece una serie de beneficios que van más allá de lo físico. Algunos de los principales beneficios son:
- Fortalecimiento de hombros y brazos: La carga en los antebrazos y hombros ayuda a desarrollar fuerza en estas áreas.
- Flexibilidad de la columna: Estira y fortalece la columna vertebral, promoviendo una postura saludable.
- Trabajo del core: Involucra los músculos del abdomen, mejorando la estabilidad central.
- Estiramiento de las piernas: Fortalece y estira los músculos de las piernas, incluida la pantorrilla.
- Mejora digestiva: Al elevar la pelvis, se favorece la función digestiva.
- Mejora de la concentración: Practicar esta postura puede ayudar a centrar la mente y mejorar la atención.
- Alivio de dolores: Puede reducir dolores de espalda y migrañas.
- Beneficios para la salud pélvica: Refuerza los músculos de la zona pélvica y puede aliviar el dolor menstrual.
Además, al igual que otras posturas invertidas, shishulasana te permite experimentar una nueva perspectiva del mundo, lo que puede ser increíblemente liberador y relajante. La confianza que se genera al dominar esta postura puede ser un gran aliado en tu práctica de yoga.
Consejos para ejecutar correctamente shishulasana
Para realizar la postura del delfín de manera efectiva, es crucial seguir algunos pasos que asegurarán una correcta alineación y ejecución:
- Postura inicial: Comienza en la postura del gato, asegurando que tus manos estén alineadas con los hombros y las rodillas con las caderas.
- Colocación de los antebrazos: Baja los antebrazos al suelo, asegurándote de que los codos estén directamente debajo de los hombros y paralelos entre sí.
- Levantamiento de caderas: Eleva las rodillas del suelo, llevando los glúteos hacia arriba, similar a la postura del perro boca abajo.
- Fijar la mirada: Mantén la mirada en tus manos para ayudar a mantener el equilibrio.
- Respiración: Permanece en la postura durante varias respiraciones, siempre inhalando y exhalando por la nariz.
Es fundamental mantener una alineación correcta para evitar lesiones y facilitar la transición a otras asanas invertidas. Después de practicar shishulasana, se recomienda realizar su contrapostura, que es la postura del niño o balasana, para ayudar a relajar el cuerpo.
Contraindicaciones de shishulasana
A pesar de los muchos beneficios que ofrece, existen algunas condiciones que pueden contraindicar la práctica de la postura del delfín:
- Hipertensión: Si tienes la presión arterial alta, es mejor evitar esta postura.
- Problemas cervicales: Las lesiones o tensiones en el cuello son motivo para abstenerse de esta práctica.
- Lesiones de hombros: Las personas con lesiones en los hombros deben tener cuidado al intentar esta asana.
- Otitis: Las personas con infecciones del oído o problemas relacionados también deben evitar esta postura.
Si no estás seguro de si puedes realizar shishulasana, consulta a un médico o a un especialista en yoga.
Variaciones de la postura del delfín
Existen varias variantes de shishulasana que puedes practicar una vez que te sientas cómodo con la postura básica. Estas variantes no solo añaden un nuevo nivel de desafío, sino que también permiten trabajar diferentes músculos:
Eka pada shishulasana
Conocida como «la postura del delfín con una pierna arriba», esta variante se realiza levantando una pierna mientras mantienes la postura del delfín. Esto intensifica el trabajo en las piernas y mejora el equilibrio y la fuerza.
Variantes con brazos juntos
Esta variante se utiliza frecuentemente como preparación para la postura de la cabeza (sirsasana). Al entrelazar los dedos de las manos y apoyar la cabeza en el suelo, puedes llevar la postura a un nuevo nivel, trabajando la fuerza y el equilibrio mientras elevas los glúteos y estiras las piernas.
Prácticas recomendadas
En XLYStudio, se ofrece una variedad de clases para aprender a realizar shishulasana correctamente. La postura del delfín es fundamental para el desarrollo de otras asanas invertidas, por lo que es crucial dominarla. Si ya eres un practicante avanzado, considera la serie de invertidas avanzadas con la profesora Rebeca Recatero, donde aprenderás los detalles de otras posturas avanzadas como Pincha mayurasana o el pino.
También puedes unirte a la clase exclusiva de nivel intermedio/avanzado con Karina, que se enfoca en la apertura del pecho y la tonificación del cuerpo.
La práctica del yoga, especialmente con posturas como shishulasana, puede ser transformadora, tanto física como mentalmente. Te animamos a explorar esta postura y sus variantes mientras avanzas en tu viaje de bienestar.



