Si alguna vez has sentido que necesitas un cambio en tu vida, un espacio para explorar tu interior y fortalecer tu conexión con el cuerpo, el Ashtanga estilo Mysore podría ser la práctica que estabas buscando. Este enfoque único del yoga no solo ofrece posturas físicas, sino que es un viaje transformador hacia el autodescubrimiento.
Qué es Ashtanga estilo Mysore
El Ashtanga estilo Mysore es un método de yoga que se caracteriza por su estructura personalizada y su enfoque en la auto-práctica. En lugar de seguir a un instructor en una clase guiada, cada practicante se mueve a su propio ritmo, realizando una serie de posturas en un ambiente de apoyo.
Este estilo de yoga fue popularizado por Sri K. Pattabhi Jois en la ciudad de Mysore, India, donde enseñó la serie sistemática de posturas (asanas) que componen el Ashtanga. Existen seis series en total: la Primera, la Intermedia, y las Avanzadas A, B, C y D. Cada serie tiene un nivel de dificultad progresivo, lo que permite a los practicantes desarrollar su habilidad gradualmente.
La idea fundamental es que los alumnos, independientemente de su nivel inicial, puedan encontrar su lugar y avanzar en su práctica personal. Este enfoque es especialmente útil, ya que cada persona tiene diferentes capacidades físicas y emocionales.
La estructura del estilo Mysore
Las clases de estilo Mysore se desarrollan en un entorno donde cada estudiante practica de manera independiente, pero se beneficia de la guía y la observación de un instructor. Este sistema permite a los practicantes:
- Aprender a su propio ritmo.
- Desarrollar confianza y autodisciplina.
- Conectar de manera más profunda con su cuerpo y su respiración.
A medida que los estudiantes se familiarizan con la secuencia de asanas, pueden incorporarlas en su práctica diaria. La repetición es clave en el Ashtanga, y se considera una herramienta para el crecimiento personal.
Beneficios de la práctica de Ashtanga estilo Mysore
Practicar Ashtanga en el estilo Mysore ofrece múltiples beneficios, tanto físicos como mentales. Algunos de los más destacados son:
- Mejora de la flexibilidad: Con la práctica regular, los músculos y articulaciones se vuelven más elásticos.
- Aumento de la fuerza: Las posturas requieren fuerza y resistencia, lo que ayuda a tonificar el cuerpo.
- Beneficios mentales: La concentración necesaria para la práctica puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad.
- Conexión interna: Fomenta una relación más profunda con uno mismo, promoviendo la auto-reflexión y el autoconocimiento.
La importancia de la autodisciplina en la práctica
Adentrarse en el mundo del Ashtanga Mysore puede ser un desafío, especialmente al principio. La práctica diaria requiere una gran dosis de autodisciplina. Algunos aspectos a considerar son:
- Establecer un horario regular para practicar, preferiblemente a primera hora de la mañana.
- Comprometerse a una práctica constante, incluso cuando los resultados no son inmediatos.
- Desarrollar una mentalidad positiva y paciente, reconociendo que el progreso es gradual.
La perseverancia en esta práctica no solo fortalece el cuerpo, sino también la mente, creando un espacio de calma y claridad en medio de un mundo a menudo caótico.
La relación entre maestro y estudiante en el Ashtanga
Una de las características más destacadas del Ashtanga estilo Mysore es la relación que se establece entre el maestro y el estudiante. Esta conexión es fundamental para el proceso de aprendizaje. En este contexto, se habla de Parampara, que se refiere a la transmisión de conocimientos de un maestro a sus discípulos.
Algunos puntos clave sobre esta relación son:
- La autenticidad del maestro es esencial; su experiencia y conocimiento guían al estudiante.
- La devoción y compromiso del estudiante hacia la práctica son igualmente importantes.
- El respeto mutuo crea un ambiente propicio para el aprendizaje y crecimiento personal.
Reflexiones sobre la práctica del Ashtanga como estilo de vida
El Ashtanga no solo es una serie de posturas, sino que se convierte en un estilo de vida para muchos de sus practicantes. La frase de Pattabhi Jois, “Practice and all is coming” (practica y todo llegará), resume la esencia de esta experiencia. A través de la práctica, se pueden enfrentar y superar miedos, inseguridades y limitaciones personales.
Las asanas son herramientas que nos llevan a un estado más completo con nosotros mismos. Además, la práctica se convierte en una forma de meditación en movimiento, ayudando a encontrar un equilibrio interno y un sentido de paz.
Algunos de los aspectos que hacen del Ashtanga un camino hacia el bienestar son:
- Fomenta la autoaceptación y el amor propio.
- Proporciona un espacio para la introspección y el crecimiento personal.
- Crea una comunidad de apoyo entre practicantes que comparten un objetivo común.
Invitación a la práctica
Si todavía no has explorado el Ashtanga estilo Mysore, te animamos a que te unas a una clase o taller. La experiencia puede ser reveladora y transformadora. Si tienes curiosidad, estoy organizando un retiro especial en la Sierra de Grazalema, en Cádiz, donde podrás sumergirte en esta práctica.
Para más información sobre el retiro, visita este enlace, o si prefieres, puedes escribirme a [email protected].
Recuerda, el momento de decidirte a quererte y ser feliz es ahora. Ya sea que estés comenzando tu camino en el yoga o buscando profundizar en tu práctica, hay un lugar para ti en este viaje.
Nita es profesora de yoga, escritora, trotamundos y vídeoblogger. Tras seis años de práctica y especializada en Ashtanga Vinyasa (certificada por Yoga Alliance International), decide promover sus conocimientos a través de El Reino de Nita.
Ofrece una mezcla de distintos tipos de yoga, filosofías y perspectivas en su canal de Youtube y redes sociales, todo de forma gratuita.

