El vínculo entre la energía, la luz y la conexión humana ha sido un tema fascinante a lo largo de la historia, explorado tanto por la ciencia como por la espiritualidad. En este contexto, el Bhagavad Gita nos brinda una perspectiva profunda que resuena incluso en nuestra comprensión moderna de la física. ¿Cómo puede el acto de «tocar con el corazón» trascender el contacto físico y conectarnos a un nivel más elevado? Acompáñame en este viaje de descubrimiento.
La conexión entre luz y materia en la filosofía antigua
Desde tiempos inmemoriales, el Bhagavad Gita ha sido un texto central en la filosofía hindú, ofreciendo ideas que han perdurado a lo largo de los siglos. En este texto se menciona la existencia de tres gunas, o cualidades fundamentales, que son más sutiles que las partículas elementales conocidas por la ciencia actual. Estas gunas, que son las bases de toda la creación, son:
- Tamas: asociada a la energía y la inercia.
- Rajas: vinculada a la actividad y el deseo.
- Sattva: relacionada con la claridad y la inteligencia.
Estas cualidades no solo explican la naturaleza del universo, sino que también sugieren que la luz es el origen de toda creación. La relación entre estas ideas y los descubrimientos científicos contemporáneos es asombrosa, ya que la física moderna ha comenzado a explorar conceptos que, en esencia, reflejan estas antiguas enseñanzas.
La ciencia de los fotones y su influencia
Hoy en día, sabemos que los fotones son las partículas más pequeñas de luz y energía electromagnética. La ciencia ha avanzado al punto de demostrar que los fotones pueden ser influenciados por el medio en el que se encuentran, lo que a su vez afecta sus propiedades, como forma y color. Este descubrimiento ha transformado nuestra comprensión de las interacciones entre luz y materia.
Un hallazgo significativo en este ámbito es el experimento de la doble rendija, realizado por el físico Thomas Young. Este experimento no solo mostró que la luz puede comportarse como una partícula, sino que también reveló que los fotones pueden «percebir» la presencia de un observador, sugiriendo una conexión más profunda entre la conciencia y el universo físico.
El poder del amor y la luz
La idea de que todos los sentimientos, incluido el amor, pueden transformarse en luz es un concepto que une la práctica del yoga y los principios científicos. Esta transformación permite a los seres humanos experimentar el mundo de maneras más allá de lo físico. Como dijo Tahereh Mafi: “Todo lo que siempre quise fue acercarme y tocar a otro ser humano no solo con mis manos sino con mi corazón”.
Cuando tocamos a alguien con el corazón, estamos creando una conexión que trasciende el contacto físico, convirtiendo lo intangible en tangible. Esto nos permite dar a la luz lo que es de la luz, y adoptar una postura de gratitud hacia los fotones que, aunque invisibles, permiten que sintamos y conectemos profundamente.
Desarrollando la sensibilidad y la percepción a través del yoga
La práctica del yoga ofrece herramientas para profundizar nuestra conexión con las energías sutiles. Durante estas prácticas, el enfoque en la respiración y la conciencia corporal puede llevar a una apertura de nuestros centros energéticos, o chakras. Uno de los chakras más importantes es el Manipura, ubicado en el plexo solar, que se asocia con la energía y la vitalidad.
La postura de los bolsters cruzados es ideal para estimular este chakra. Para realizarla, necesitarás:
- Dos bolsters o mantas dobladas.
- Espacio suficiente en una esterilla de yoga.
- Un ambiente tranquilo que fomente la introspección.
Para llevar a cabo la postura, sigue estos pasos:
- Coloca un bolster perpendicular al eje longitudinal de la esterilla y el otro de forma cruzada encima del primero.
- Siéntate en la parte más elevada del bolster superior, en la postura del bastón (Dandasana).
- Baja la espalda sobre el bolster, extiende los brazos y relájate, enfocándote en la apertura del plexo solar.
Dedica al menos cinco minutos a esta postura para permitir que se produzca la absorción de fotones en el chakra Manipura.
Activando el chakra Anahata con la postura de la mesa
Otra postura fundamental en la práctica del yoga es la postura de la mesa, que activa el chakra Anahata, asociado con el amor y la compasión. Esta postura facilita la apertura del pecho y permite que la energía fluya hacia el corazón.
Para realizar la postura de la mesa, necesitarás:
- Tres mantas de yoga dobladas longitudinalmente.
- Un bloque de yoga o un bolster para apoyar los pies.
Los pasos para esta postura son:
- Coloca las mantas sobre la esterilla en sentido longitudinal, con un bolster para apoyar los pies.
- Túmbate sobre las mantas, asegurándote de que los hombros estén apoyados en el suelo.
- Relájate en la postura, extendiendo los brazos y concentrándote en el centro del pecho.
Al igual que con la postura anterior, mantén esta posición durante al menos cinco minutos para permitir la adecuada absorción de energía en el chakra Anahata y fomentar la conexión con la luz interna.
La importancia de la práctica y la conexión espiritual
Incorporar estas posturas en tu práctica de yoga no solo ayuda a activar los chakras, sino que también promueve una mayor conciencia de la energía que nos rodea. A medida que profundizamos en nuestra práctica, podemos experimentar una conexión más profunda con nosotros mismos y con los demás, tocando no solo con nuestras manos, sino con el corazón.
El yoga, en su esencia, es una herramienta poderosa para cultivar la sensibilidad y la percepción, permitiéndonos vivir en armonía con el flujo de energía del universo. Como dice Andrés Macho Ortiz, investigador en fotónica, “quizá debamos darles las gracias a estos fotones que no se ven, pues son los causantes de que el ser humano haya desarrollado la maravillosa capacidad de sentir sin necesidad de tocar”.
Pedro López Pereda. Creador del centro Namaskar de yoga y autorrealización en la línea de Antonio Blay. Presidente de la Fundación Yoga y de la Asociación Yoga Meditativo. Miembro de la Asociación Nacional de Profesores de Yoga. Maestro de Reiki.
Ha publicado, entre otros libros: El mandala oculto (2017), El cuenco vacío (2018) y Las leyendas del Yoga. El origen mitológico de la meditación, el pranayama y las posturas de yoga (2021).



