Descubre la impactante revelación que cambiará tu perspectiva en la secuencia básica ¡No te lo puedes perder!

El yoga es un camino hacia el autoconocimiento y la iluminación, y la práctica de las ásanas es uno de los pilares fundamentales en este viaje. A través de secuencias básicas, los practicantes pueden cultivar un cimiento sólido que les permita avanzar en su desarrollo personal y espiritual. A continuación, exploraremos en profundidad cómo estas secuencias pueden transformar nuestra conexión con nosotros mismos y con el universo.

La secuencia básica y su propósito

La secuencia básica de yoga se compone de ásanas sencillas diseñadas para ser practicadas de manera continua y correcta. El objetivo es facilitar una conexión profunda con nuestro ser interior y fomentar un crecimiento espiritual constante. Esta práctica tiene como resultado una mayor estabilidad emocional y claridad mental, elementos esenciales para nuestro desarrollo personal.

Inspirados por la filosofía de Carl Jung, quien reflexionó sobre la importancia de «encender una luz en la oscuridad», podemos ver que el yoga busca precisamente eso: iluminar nuestro interior. A través de la práctica, aprendemos a reconocer y potenciar esa luz que todos llevamos dentro, especialmente en el chakra Sahasrara, que es considerado el centro de la conciencia.

Al practicar regularmente, podemos aumentar nuestro nivel de biolumen, una medida simbólica para evaluar la luz espiritual que emitimos. Este concepto se divide en tres categorías:

  • Tamásico</: 0-800 biolúmenes. Este estado se asocia con la inercia y el letargo.
  • Rajásico: 800-1600 biolúmenes. Representa actividad y deseo, pero también apego.
  • Sáttvico: más de 1600 biolúmenes. Indica un estado de paz y conocimiento.

Como señala el Bhagavad Gita, el estado en que morimos puede determinar nuestro renacimiento, haciendo hincapié en la importancia de cultivar la luz interior a lo largo de nuestra vida.

El papel de las secuencias de ásanas en la iluminación

La práctica de secuencias de ásanas tiene un objetivo claro: elevar nuestro nivel de iluminación. Cada postura es un paso hacia un mayor entendimiento de nosotros mismos y del universo que nos rodea. A través de la práctica, podemos experimentar un crecimiento significativo en nuestra energía vital.

Como dijo William Blake, “Aquel cuyo rostro no irradie luz, nunca se convertirá en una estrella”. Esta cita invita a la reflexión sobre cómo la luz interior se refleja en nuestra vida cotidiana. Al mantener una práctica constante, logramos que nuestra llama interior brille con intensidad.

Es fundamental recordar que el miedo a la luz es una de las verdaderas tragedias de la vida, como lo expresó Platón. A medida que nos adentramos en la práctica, aprendemos a dejar atrás los miedos y a abrazar lo que somos realmente.

Posturas clave en la secuencia básica

A continuación, exploraremos algunas posturas fundamentales de la secuencia básica, cada una de las cuales está diseñada para abrir y activar diferentes chakras y permitir una mayor fluidez de energía.

1. Parighasana en silla

Esta postura se centra en la apertura del chakra Vishuddha, que está relacionado con la comunicación y la expresión personal.

Para realizarla, sigue estos pasos:

  1. Siéntate en el borde de una silla con una esterilla para mayor estabilidad.
  2. Apoya solo el glúteo izquierdo en la silla y estira la pierna derecha.
  3. Inclina el tronco hacia la derecha, llevando el brazo izquierdo sobre la cabeza.
  4. Mantén la postura durante 60 segundos, luego repite hacia el otro lado.

Este movimiento ayuda a liberar tensiones en el cuello y los hombros, promoviendo una mejor comunicación y expresión.

2. Extensión en silla

Esta postura se dirige al chakra Ajna, también conocido como el tercer ojo, que está asociado con la intuición y la sabiduría.

Para realizarla, sigue estos pasos:

  1. Colócate en el borde de la silla, con las manos en los laterales del respaldo.
  2. Extiende el tronco hacia atrás, llevando los hombros hacia abajo y atrás.
  3. Mantén la postura durante 60 segundos, sintiendo la apertura en el pecho.

La práctica de esta postura puede ayudar a desbloquear la percepción intuitiva y a mejorar la claridad mental.

3. Postura final: apertura de Sahasrara

Esta postura es esencial para integrar y procesar la energía de todos los chakras, particularmente activando el chakra Sahasrara, el centro de la espiritualidad y la conciencia.

Para realizarla utiliza:

  • Dos mantas o un bolster para apoyo lumbar.
  • Coloca las mantas en el suelo, paralelas a la silla.
  • Siéntate sobre las mantas, con las piernas sobre el asiento y la espalda en el suelo.

Esta postura debe mantenerse durante 5 minutos, permitiendo que la energía fluya a través de todos los chakras, creando una sensación de plenitud y conexión con el universo.

Material y preparación para la práctica

Para una práctica efectiva y cómoda de las ásanas, es importante contar con el material adecuado. Aquí hay algunos elementos que pueden ser útiles:

  • Sillas: Deben ser estables y cómodas.
  • Mantas: Proporcionan soporte adicional y comodidad.
  • Bolsters: Ayudan a mantener la alineación en posturas específicas.
  • Esteras antideslizantes: Para evitar lesiones durante la práctica.

Además, asegúrate de practicar en un espacio tranquilo y sin distracciones, permitiéndote conectar plenamente con tu práctica.

Consideraciones finales sobre la secuencia básica

La secuencia básica de ásanas es una herramienta poderosa para todos los practicantes, independientemente de su nivel de experiencia. Al enfocarnos en posturas accesibles y efectivas, podemos construir una base sólida que nos apoye en nuestro viaje espiritual.

Recuerda que el yoga es un camino de autoexploración y crecimiento. Cada práctica es una oportunidad para conectar con nuestra esencia más profunda y cultivar la luz que llevamos dentro.

Musa

Musa

Instructor de yoga certificado por Yoga Alliance

Soy instructor de yoga certificado por Yoga Alliance con más de diez años de experiencia en la práctica y la enseñanza. He completado formaciones avanzadas de 200 y 500 horas en Hatha, Vinyasa y Yin Yoga, así como estudios complementarios en anatomía, meditación y filosofía yóguica. A lo largo de mi carrera he impartido clases presenciales y online para practicantes de todos los niveles, siempre fomentando un enfoque seguro, inclusivo y consciente. Me apasiona compartir cómo el yoga transforma la salud física y mental, y me mantengo al día asistiendo regularmente a talleres y cursos con maestros internacionales. Mi misión es ofrecer prácticas basadas en la evidencia que ayuden a cada persona a encontrar equilibrio, resiliencia y bienestar integral en su día a día.

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