La práctica del yoga no solo es una forma de ejercicio físico, sino también un camino hacia el autoconocimiento y el bienestar emocional. Incluir a personas con discapacidad en este viaje es esencial para fomentar una cultura de inclusión y respeto. Esto no solo mejora su autoconfianza y desarrollo personal, sino que también desafía las percepciones tradicionales sobre quién puede practicar yoga. A continuación, profundizaremos en una secuencia adaptada para personas con paraplejia, diseñada para facilitar su práctica en un entorno cómodo y accesible.
La secuencia adaptada para personas con paraplejia
Este enfoque de yoga está dirigido a personas con paraplejia o con movilidad reducida en las piernas, permitiéndoles practicar desde la comodidad de su silla de ruedas. La secuencia está diseñada para que los practicantes puedan participar plenamente en la experiencia del yoga, mientras que también proporciona a los instructores herramientas para adaptar sus clases a las necesidades de estos estudiantes.
Dificultades en la práctica de yoga para personas con discapacidad
A pesar de los beneficios que el yoga puede ofrecer, existen varios desafíos que las personas con paraplejia pueden enfrentar al intentar practicar en un entorno convencional. Algunos de estos obstáculos incluyen:
- Desconocimiento sobre yoga adaptado: Muchos centros de yoga no están equipados para atender a personas con discapacidades, lo que limita su acceso.
- Accesibilidad física: Escaleras y desniveles pueden dificultar la entrada a los estudios de yoga o a los vestuarios.
- Espacio limitado: La falta de espacio puede dificultar la movilidad y la maniobrabilidad dentro del estudio.
- Instalaciones inadecuadas: Los baños y vestuarios convencionales no siempre son accesibles, lo que puede resultar incómodo o inadecuado.
- Falta de adaptación en la práctica: La idea de una esterilla por persona puede no ser adecuada; es necesario crear espacios adaptados.
- Riesgo de vuelcos: Algunos asanas convencionales pueden poner en riesgo a quienes usan silla de ruedas, causando vuelcos.
Es importante recordar que, dentro de la comunidad con lesiones medulares, hay una amplia variedad de habilidades y niveles de autonomía. Aun cuando las personas compartan un diagnóstico similar, sus capacidades pueden variar significativamente. Al enfocarnos en lo que pueden lograr, podemos ayudarles a crecer y desarrollarse.
Consejos para instructores en clases de yoga adaptado
Los instructores que trabajan con personas en sillas de ruedas deben adoptar un enfoque sensible y consciente. Algunos consejos a seguir incluyen:
- Comunicación directa: Siempre habla con la persona frente a ella y no desde atrás, para que pueda verte y comprenderte fácilmente.
- Posicionamiento adecuado: Colócate a la altura del estudiante, idealmente sentado, para facilitar la comunicación y la conexión.
- Instrucciones claras: Al ayudar con la movilidad, sigue las indicaciones del estudiante y utiliza las partes fijas de la silla para evitar accidentes.
- Observación atenta: Mantente presente y enfocado en las capacidades de cada practicante, dejando de lado la discapacidad.
- Fomento de la expresión: Invita a los estudiantes a compartir sus experiencias y expectativas antes de la clase.
- Adaptación del lenguaje: Si es necesario, traduce términos de yoga al idioma materno del estudiante y usa un lenguaje accesible.
Estos principios no solo mejoran la experiencia de aprendizaje para los estudiantes con paraplejia, sino que también enriquecen la práctica para todos los involucrados.
Secuencia de posturas adaptadas
En la práctica del yoga adaptado, es crucial seleccionar posturas que se puedan realizar cómodamente desde una silla de ruedas. Algunos ejemplos de posturas que pueden ser útiles incluyen:
- Postura de la montaña: Una excelente forma de iniciar, enfocándose en la alineación y la respiración.
- Flexión lateral: Puede realizarse con un brazo extendido para estirar los costados del cuerpo.
- Torso en rotación: Ayuda a mejorar la movilidad del tronco y la flexibilidad.
- Estiramiento de brazos: Promueve la apertura del pecho y la respiración profunda.
- Ejercicios de respiración: Fomentan la calma y centran la mente, esenciales en cualquier práctica de yoga.
Estas posturas pueden ser adaptadas y modificadas según las necesidades individuales de cada practicante, asegurando que todos puedan participar y beneficiarse de la práctica.
El papel del instructor en la adaptación del yoga
Los instructores de yoga tienen la responsabilidad de crear un ambiente inclusivo y seguro. Esto implica entender las necesidades específicas de cada estudiante y hacer ajustes en tiempo real durante la clase. Algunas recomendaciones incluyen:
- Personalización de la clase: Conoce las capacidades y limitaciones de cada alumno para adecuar las posturas.
- Fomentar la autoexploración: Anima a los estudiantes a escuchar su cuerpo y a comunicar lo que sienten.
- Capacitación continua: Los instructores deben buscar formación específica sobre yoga adaptado para mejorar sus habilidades.
Al hacerlo, se puede transformar la experiencia de yoga en algo verdaderamente accesible y positivo para todos.
Conclusiones sobre la práctica de yoga adaptado
Incluir a personas con paraplejia en la práctica del yoga no es solo una cuestión de accesibilidad, sino también de enriquecimiento mutuamente. Al abrir las puertas del yoga a todos, se fomenta un espacio donde cada individuo puede crecer y florecer, independientemente de sus capacidades físicas. La práctica del yoga tiene el potencial de ser un camino hacia la autorrealización y el bienestar que merece ser compartido por todos.
Pedro López Pereda. Creador del centro Namaskar de yoga y autorrealización en la línea de Antonio Blay. Presidente de la Fundación Yoga y de la Asociación Yoga Meditativo. Miembro de la Asociación Nacional de Profesores de Yoga. Maestro de Reiki.
Ha publicado, entre otros libros: El mandala oculto (2017), El cuenco vacío (2018) y Las leyendas del Yoga. El origen mitológico de la meditación, el pranayama y las posturas de yoga (2021).



