La práctica de yoga para niños no solo es beneficiosa, sino que se puede convertir en una experiencia divertida y dinámica si se adapta correctamente a sus necesidades. A través de juegos, posturas variadas y un enfoque en la energía del momento, se puede atraer a los más pequeños a este mundo lleno de posibilidades. Pero, ¿cuáles son las claves para hacer del yoga una actividad que los niños realmente disfruten?
La diferencia entre adultos y niños en la práctica del yoga
Es común que los padres que practican yoga deseen que sus hijos se unan a ellos en esta actividad. Sin embargo, es fundamental entender que los niños tienen un enfoque muy diferente hacia el yoga. Mientras que los adultos buscan concentración, calma y fluidez en sus posturas, los niños necesitan algo mucho más dinámico.
Los niños son intrínsecamente curiosos, enérgicos y requieren una constante estimulación. Por lo tanto, la práctica del yoga debe ser adaptada a sus características únicas:
- Variedad: Cambiar frecuentemente de postura para mantener su interés.
- Divertido: Incorporar juegos que permitan aprender a través de la risa.
- Movimiento: Fomentar el dinamismo en lugar de la quietud.
Esta adaptación es esencial para que los niños no se aburran y se mantengan motivados a lo largo de la práctica.
Una experiencia enriquecedora y recargadora
He tenido la oportunidad de asistir a clases en el Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute en Pune, India, donde cientos de niños participan con entusiasmo. La sala, que a simple vista podría parecer caótica, en realidad es un espacio de aprendizaje vibrante. Al final de la clase, los niños suelen salir llenos de energía y contentos.
Al principio, me costó comprender cómo funcionaban estas clases. Mi mentalidad de practicante de yoga Iyengar, que valora la precisión y el orden, chocaba con la magia del desorden. Con el tiempo, aprendí que la clave está en permitir que los niños experimenten y se sorprendan con lo que sucede en la clase, incluso si eso significa comenzar la sesión de manera inesperada.
La necesidad de yoga en la infancia actual
Hoy en día, el yoga se ha vuelto más relevante que nunca, no solo para los adultos, sino también para los niños. En un mundo donde la tecnología y el estrés afectan a nuestra sociedad, los pequeños también necesitan herramientas para lidiar con sus emociones y energías.
El yoga les ayuda a:
- Desarrollar posturas correctas que son fundamentales para su crecimiento.
- Fortalecer los músculos, lo que a su vez refuerza su autoestima.
- Mejorar su concentración y atención, vital en su desarrollo escolar.
Mis primeras clases con niños comenzaron cuando mi hija cumplió 5 años, y desde entonces he visto cómo el yoga puede transformar la vida de los pequeños, no solo físicamente, sino también emocionalmente.
La importancia de conectar con la energía de los niños
En la enseñanza del yoga a niños, la energía del instructor juega un papel crucial. A diferencia de las clases para adultos, donde la atención puede ser más relajada, los niños son muy sensibles a la energía que emana el profesor. Si un instructor llega con poca energía, los niños rápidamente pierden interés.
Para mantener su atención, es esencial:
- Ser dinámico y flexible en la enseñanza.
- Adaptar las clases a la energía del grupo en ese momento.
- Crear un ambiente de apoyo y motivación constante.
Así, cada clase se convierte en una nueva aventura, lo que les permite disfrutar y aprender en un ambiente positivo.
Los superpoderes de los niños en el yoga
Los niños tienen una capacidad de aprendizaje asombrosa que a menudo sorprende incluso a los instructores más experimentados. Por ejemplo, al enseñar la postura de Sirsasana (la postura de cabeza), he observado que los niños, en cuestión de segundos, logran realizarla con facilidad, algo que a muchos adultos les puede llevar semanas o incluso meses dominar.
En los campamentos de verano que organizo, donde combinamos yoga y naturaleza, los niños aprenden rápidamente los nombres en sánscrito de más de 40 posturas en solo cinco días. Esto contrasta con los adultos, que a menudo necesitan años para familiarizarse con el vocabulario del yoga.
La era digital y el yoga en casa
Con la llegada de nuevas tecnologías, muchos niños han encontrado formas de seguir practicando yoga desde casa. He creado un canal de YouTube donde ofrezco clases de yoga para niños, lo que ha permitido que las familias mantengan su práctica activa incluso en tiempos de confinamiento. En un día, mi última clase tuvo más de 200 descargas, lo que demuestra el interés creciente.
Si tienes niños entre 6 y 14 años, te animo a que les muestres estas sesiones. Para los más pequeños, es importante observar si están motivados y, para los mayores, recordarles que tengan paciencia. El yoga puede ser un desafío, especialmente si su cuerpo no está acostumbrado a ciertas posturas.
Además, en el mismo canal, he incluido videos cortos con explicaciones previas que son útiles antes de la primera sesión. Comparto la experiencia de nuestra alumna Paula Miret, campeona del mundo de Muay Thai, quien también participa en las clases y ha desarrollado un lazo especial con los niños.
Motivada por la respuesta de los pequeños, planeo seguir creando nuevas series de yoga para que puedan disfrutar de la práctica incluso en casa. Además, he publicado artículos en mi blog que pueden ser útiles tanto para padres como para niños durante este periodo de aislamiento.
Olga Jiménez, directora de la Escuela Luz sobre el Yoga en Aravaca
https://yogaiyengararavaca.wixsite.com/valdemarin
Canal YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCRb3kfKEue0B7_kEvf3GEgg



