La comprensión del cuerpo humano ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, y una de las figuras más influyentes en esta transformación es Tom Myers. A través de su trabajo en Vías Anatómicas, Myers ha redefinido cómo percibimos la fascia y su papel crucial en nuestro movimiento y salud. En esta oportunidad, te compartimos las ideas más relevantes extraídas de su reciente entrevista, donde se invita a reflexionar sobre cómo habitamos nuestro cuerpo y la importancia de un enfoque holístico en la práctica del movimiento.
Por Elena Sepúlveda // Fotos de Anatomy Trains y Shutterstock
Tom Myers es un pionero en el ámbito de la anatomía integrativa, con más de 40 años de experiencia en el estudio del movimiento y la estructura corporal. Su formación incluye aprendizajes con referentes como Ida Rolf, Moshe Feldenkrais y Buckminster Fuller, lo que le ha permitido desarrollar un enfoque único que conecta la ciencia con la experiencia corporal. Myers propone que, al entender la fascia como un tejido conectivo que no solo sostiene, sino que también guía nuestro movimiento, podemos transformar nuestra práctica tanto en el yoga como en nuestra vida diaria.
En la actualidad, muchos de nosotros nos enfrentamos a un estilo de vida sedentario que limita nuestra movilidad y afecta nuestra salud. Tom Myers enfatiza que los músculos no operan de manera aislada; más bien, están interconectados en cadenas de movimiento y tensión. A través de su trabajo, nos anima a maximizar la plasticidad de la fascia, destacando la necesidad de incorporar la variabilidad y el dinamismo en nuestras rutinas diarias para contrarrestar los efectos del sedentarismo.
1. La fascia como una red de conectividad global
La fascia es un tejido que se extiende por todo el cuerpo, y entenderla como una trama continua en lugar de un conjunto de partes aisladas es fundamental. Según Myers, su sistema de Vías Anatómicas identifica 12 meridianos miofasciales que son cruciales para la transmisión de fuerza y movimiento. Esta perspectiva global transforma nuestra comprensión del cuerpo, permitiéndonos ver la interconexión entre diferentes sistemas y cómo se influyen mutuamente.
- La fascia envuelve y conecta músculos, huesos y órganos.
- Facilita el movimiento y la estabilidad del cuerpo humano.
- Es esencial para la salud general y la prevención de lesiones.
Al adoptar un enfoque holístico, podemos comenzar a ver cómo cada parte de nuestro cuerpo se relaciona con las demás, lo que es especialmente relevante para quienes practican disciplinas como el yoga o la danza. Esta visión integradora permite una mejor comprensión de cómo optimizar nuestra movilidad y salud.
2. Aplicaciones de las Vías Anatómicas en la práctica del yoga
Myers señala que el yoga, en su esencia, utiliza la plasticidad de la fascia para su beneficio. Sin embargo, advierte que las posturas tradicionales pueden no ser suficientes para desarrollar la elasticidad necesaria en algunas prácticas. Este aspecto es crucial, ya que la elasticidad requiere movimientos más dinámicos y rápidos, como saltos o rebotes.
Para una práctica más efectiva, es vital incorporar una variedad de movimientos que ayuden a alcanzar diferentes capas de tejido, lo cual se puede lograr variando los ángulos y vectores de los estiramientos. Algunos puntos a considerar incluyen:
- Combinar posturas de yoga con movimientos dinámicos.
- Incluir ejercicios que desafíen la elasticidad.
- Ser consciente de la respiración y el alineamiento en cada postura.
Este enfoque no solo enriquece la práctica del yoga, sino que también promueve una mayor conciencia corporal y una conexión más profunda con uno mismo.
3. La importancia de una higiene del movimiento diaria
La vida moderna a menudo nos lleva a prácticas sedentarias que afectan nuestra salud física y mental. Myers enfatiza que el ejercicio programado, como una clase de yoga tres veces por semana, no es suficiente para contrarrestar los efectos del sedentarismo. La higiene del movimiento debe convertirse en un elemento cotidiano.
Para lograr esto, Myers sugiere adoptar hábitos que integren el movimiento en nuestra vida diaria. Algunas recomendaciones son:
- Sentarse en el suelo en lugar de en sillas para mantener la función de las caderas.
- Realizar pausas activas durante el trabajo para promover el movimiento.
- Incorporar caminatas regulares en la rutina diaria.
Esta visión redefine la salud, enfatizando que no es solo una actividad puntual, sino una forma de habitar nuestro cuerpo todos los días.
4. Reconociendo las diferencias genéticas en la fascia
Myers plantea que la densidad de la fascia varía entre individuos, lo que significa que no todos los cuerpos deben ser tratados de la misma manera. Existen personas con tejidos más densos, a los que él denomina «vikingos», y aquellos con tejidos más flexibles, conocidos como «bailarinas de templo». Esta diversidad genética es importante a la hora de diseñar programas de movimiento y de entender la progresión de cada individuo.
Las diferencias en la estructura de la fascia pueden influir en cómo cada persona responde a los ejercicios y a las prácticas de movimiento. Por ello, es fundamental personalizar las recomendaciones de ejercicio basándose en:
- La historia de movimiento del individuo.
- Las características físicas y genéticas únicas.
- La adaptación progresiva a los diferentes tipos de ejercicios.
Este enfoque asegura que cada persona no solo progrese en su práctica, sino que también minimice el riesgo de lesiones.
5. La medicina espacial: un nuevo paradigma en la salud
La idea de la medicina espacial, propuesta por Myers, integra diversas disciplinas como el yoga, la danza y las artes marciales, centrándose en cómo nos movemos y organizamos en el espacio. Este concepto es revolucionario, ya que sitúa el movimiento en un nivel de importancia similar a la medicina química y psicológica.
Al abordar la salud desde esta perspectiva, se considera no solo el bienestar físico, sino también cómo nuestras interacciones con el entorno digital afectan nuestra conexión con el cuerpo. Myers destaca que la desconexión digital es vital para que las nuevas generaciones puedan desarrollar una relación saludable con su cuerpo, sugiriendo que:
- Incorporar más movimiento en la vida diaria es esencial.
- La educación sobre el movimiento y la conciencia corporal debe ser prioritaria.
- Fomentar prácticas que integren el cuerpo y la mente puede ayudar a desarrollar una mejor salud general.
La medicina espacial, por lo tanto, no solo es un enfoque innovador sino también una necesidad en un mundo cada vez más digitalizado, donde el movimiento se convierte en un recurso vital para el bienestar integral.


