El ghee, un ingrediente central en la cocina india y en muchas culturas del Medio Oriente, no solo es conocido por su sabor delicioso, sino también por sus extraordinarias propiedades en la medicina ayurvédica. Si alguna vez te has preguntado cómo se prepara este «oro líquido», estás en el lugar correcto. A continuación, exploraremos en profundidad qué es el ghee, sus beneficios, y cómo hacerlo en casa, paso a paso.
El ghee es, en esencia, mantequilla clarificada, lo que significa que se han eliminado los sólidos lácteos y el agua. Este proceso no solo mejora su sabor, otorgándole un matiz a nuez, sino que también lo convierte en un producto muy versátil y duradero. Gracias a su estabilidad a temperatura ambiente, el ghee puede conservarse durante meses, siempre que se guarde en un frasco esterilizado y alejado del calor. Además de su uso culinario, el ghee es valorado en el ayurveda por sus múltiples beneficios para la salud y la piel.
Beneficios del ghee en la medicina ayurvédica
El ghee es ampliamente considerado en el ayurveda como un remedio natural para una variedad de dolencias y como un alimento que promueve el bienestar general. Aquí hay algunos de sus beneficios más destacados:
- Promueve la digestión: Ayuda a acelerar el proceso digestivo sin aumentar el calor corporal.
- Equilibra los doshas: Es especialmente útil para calmar los doshas vata y pitta, ayudando a restaurar el equilibrio en el cuerpo.
- Propiedades antiinflamatorias: Su contenido en ácido butírico lo convierte en un aliado para reducir la inflamación.
- Antioxidante: Sus propiedades antioxidantes ayudan a combatir el envejecimiento celular.
- Beneficioso para la piel: Se utiliza en masajes y tratamientos cutáneos por sus propiedades hidratantes.
Por estas razones, el ghee es considerado como un alimento esencial en la dieta ayurvédica, a menudo descrito como «oro líquido». Su alto contenido en ácidos grasos omega-3 y ácido butírico lo hace no solo delicioso, sino también altamente nutritivo.
¿Cómo preparar ghee en casa?
Preparar ghee en casa es un proceso sencillo que puedes realizar en pocos pasos. A continuación, te detallo cómo hacerlo de manera efectiva:
- Corta 500 g de mantequilla, preferiblemente ecológica, en dados pequeños y deja que repose a temperatura ambiente.
- Calienta una sartén o cazo de fondo grueso a fuego medio. Añade la mantequilla y deja que se derrita lentamente, sin apresurarte.
- Remueve suavemente la mantequilla una vez y permite que los sólidos lácteos se hundan y floten a la superficie. A medida que esto sucede, comienza a retirar la espuma con una espumadera metálica.
- Continúa removiendo la parte superior, evitando tocar el fondo, durante aproximadamente 25 a 35 minutos. Este paso es crucial para obtener un ghee de calidad.
- Una vez que la mayoría de los sólidos lácteos se hayan retirado, apaga el fuego. Los sólidos restantes se hundirán, algunos de ellos estarán dorados o caramelizados. Deja enfriar un poco y cuela el ghee a través de un colador y gasa.
* Asegúrate de que el ghee se enfríe completamente antes de taparlo y conservarlo en un lugar fresco de la cocina. Su vida útil es de aproximadamente seis meses.
Usos del ghee en la cocina
El ghee no solo es un ingrediente único, sino que también es extremadamente versátil en la cocina. Aquí hay algunas ideas sobre cómo puedes utilizarlo:
- Salteados: Ideal para saltear verduras o proteínas, ya que soporta altas temperaturas sin quemarse.
- Condimento: Úsalo para enriquecer el sabor de arroces, legumbres o pastas.
- Repostería: Sustituye a la mantequilla en recetas de repostería para un sabor más profundo y complejo.
- Masajes: Su textura y propiedades hidratantes lo hacen perfecto para masajes relajantes.
- Aderezos: Combina ghee derretido con hierbas y especias para un aderezo sabroso en ensaladas.
¿Por qué elegir ghee sobre otros aceites?
Optar por ghee en lugar de otros aceites o grasas tiene varias ventajas. A continuación, se presentan algunas razones por las cuales el ghee puede ser una mejor opción:
- Propiedades antiinflamatorias: A diferencia de algunos aceites vegetales que pueden ser proinflamatorios, el ghee puede ayudar a combatir la inflamación.
- Digestibilidad: Es más fácil de digerir para muchas personas, lo que lo convierte en una opción más adecuada para aquellos con intolerancias.
- Versatilidad: Su alto punto de humeo lo hace adecuado para cocinar a altas temperaturas sin perder sus propiedades.
- Nutrición: Su contenido en ácidos grasos saludables y vitaminas lo hace más nutritivo que muchos aceites comunes.
Al final del día, el ghee no solo agrega sabor y textura a tus platos, sino que también contribuye a tu bienestar general. Si quieres profundizar más en el mundo del ghee y descubrir nuevas recetas, te recomiendo que explores el trabajo de Anjalina Chugani, autora de «Rasa. Sabores e historias de la cocina india».
Si estás interesado en aprender más sobre recetas y técnicas culinarias relacionadas con el ghee, no dudes en consultar el número 139 de la revista Yoga Spirit. Puedes obtener más información llamando al 916326251 o escribiendo a suscripciones@revistayogaspirit.es.


