La kombucha, una bebida milenaria de origen asiático, ha capturado la atención de muchos por su sabor refrescante y sus múltiples beneficios para la salud. Pero, ¿sabías que no solo se puede beber? Este elixir fermentado es un ingrediente versátil que puede transformar tus platos en auténticas delicias. La empresa Mūn Ferments, que distribuye esta bebida en diferentes sabores, nos ofrece cuatro recetas que combinan el placer del paladar con el poder de los probióticos. Prepárate para sorprender a tus invitados con estas propuestas saludables y sabrosas.
El arte de cocinar con kombucha
La kombucha no es solo una bebida, es una fuente de probióticos que beneficia nuestra salud digestiva y fortalece el sistema inmunológico. Su elaboración se basa en la fermentación del té, lo que le confiere características únicas. Al incorporar kombucha en tus comidas, no solo añades sabor, sino que también elevas el contenido nutricional de tus platos.
Existen diversas maneras de utilizar esta bebida, ya sea en batidos, salsas, o incluso postres. A continuación, exploraremos cuatro recetas que destacan la versatilidad de la kombucha en la cocina.
Batido de naranjas con kombucha
Comenzamos con un batido refrescante que combina la vitamina C de la naranja con las propiedades probióticas de la kombucha.
Ingredientes
- 1 naranja pelada
- 1/2 taza de Kombutxa Flowers frío
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 rodajita de jengibre
- 1 rodajita pequeña de cúrcuma fresca
Ingredientes de toppings
- Nibs de cacao
- Canela en polvo
Preparación
- Bate todos los ingredientes hasta obtener una textura fina.
- Sirve en un vaso y decora con los toppings seleccionados.
Este batido es ideal para comenzar el día con energía o para un snack saludable a media tarde.
Salsa al pesto con kombucha
Esta salsa es una alternativa saludable y deliciosa al pesto tradicional, perfecta para acompañar pastas o verduras asadas.
Ingredientes
- 1 taza de Kombutxa Green
- 300 g de brócoli al vapor (5 min. y enfriar)
- 1/4 taza de aceite de oliva virgen extra
- 4 cucharadas de levadura nutricional
- 3 cucharadas de piñones
- 1 manojo grande de albahaca fresca
- 2 cucharaditas de pasta umeboshi
- 1/2 diente de ajo
Ingredientes de toppings
- Piñones
- Aceite de oliva
- Hojas de albahaca
- Pimienta recién molida
Preparación
- Pon todos los ingredientes en la batidora, menos las hojas de albahaca y el brócoli. Bate hasta conseguir una textura fina.
- Agrega el brócoli y la albahaca, batiendo a baja velocidad durante 10-15 segundos. La salsa debe quedar espesa y con textura.
Este pesto se conserva en la nevera durante 2-3 días y es ideal para realzar el sabor de platos de verduras o pescado a la plancha.
Queso de albahaca fermentado con kombucha
Una opción perfecta para aquellos que buscan alternativas veganas y saludables al queso. Este preparado es ideal para untar en tostadas o acompañar ensaladas.
Ingredientes
- 1 taza de Kombutxa Green
- 1 taza de almendras crudas sin piel (hidratadas durante toda la noche)
- 1 taza de anacardos (también hidratados)
- 20 g de hojas de albahaca fresca
- 1/2 diente de ajo grande
- 1 cucharadita de sal marina
- Zumo de 1/2 limón
Preparación
- Escurre las almendras y anacardos, enjuágalos y resérvalos.
- Bate los frutos secos con la kombucha y el resto de los ingredientes, excepto la albahaca, hasta obtener una crema suave.
- Incorpora las hojas de albahaca, batiendo brevemente para que queden trozos pequeños.
- Transfiere a un bol tapado y deja fermentar durante 24-48 horas en un lugar oscuro.
Este queso se puede conservar en frascos de cristal en la nevera, y su sabor se intensifica con el tiempo.
Trufas rojas con kombucha
Finalizamos con un postre que sorprenderá a todos. Estas trufas son una mezcla de sabores dulces y terrosos, perfectas para saciar un antojo de algo dulce de manera saludable.
Ingredientes
- 1/2 taza de Kombutxa Hibiscus
- 160 g de remolacha cruda pelada
- 80 g de coco rallado
- 1 cucharada de canela en polvo
- 2 dátiles
- 1 pellizco de sal marina
- Ralladura de la piel de 3 limones
- Ralladura de la piel de una naranja grande
- 360 g de harina de almendra
- 1/2 taza de nueces picadas
Ingredientes de acabado
- Cacao en polvo
- Arándanos
Preparación
- Bate la remolacha con la kombucha, los dátiles, la sal y la canela hasta obtener una crema suave.
- Reserva la mezcla en un bol grande y añade el resto de los ingredientes, mezclando bien.
- Deja reposar en la nevera toda la noche o en el congelador durante 1-2 horas.
- Forma bolitas del tamaño de una trufa. Algunas puedes pasarlas por cacao en polvo, y a otras, añade un arándano en el centro.
- Guarda en la nevera o congelador hasta servir.
Estas trufas no solo son deliciosas, sino que también están llenas de nutrientes y son una excelente manera de terminar cualquier comida con un toque dulce.
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