La práctica del yoga no solo se trata de ejecutar posturas; es un viaje profundo hacia el autoconocimiento y el bienestar integral. En esta etapa final del Reto #BreatheYourAsana, nos enfocaremos en las torsiones, una serie de asanas que aportan flexibilidad y bienestar a nuestra columna vertebral. Descubramos juntos cómo estas posturas pueden transformar nuestra práctica y nuestra vida.
Beneficios de las torsiones en la práctica de yoga
Las torsiones son una de las categorías más efectivas de posturas en yoga. A través de ellas, se logra una movilización profunda de la columna vertebral, lo cual es fundamental para mantenerla saludable y flexible. Algunos de los beneficios clave de las torsiones incluyen:
- Mejora de la movilidad: Las torsiones ayudan a aumentar la flexibilidad en la columna, lo que permite una mayor amplitud de movimiento.
- Desintoxicación: A través de la compresión y liberación de órganos abdominales, se estimula la digestión y se promueve la eliminación de toxinas.
- Alivio de tensiones: Estas posturas son eficaces para reducir dolores de espalda, cervicales y de cabeza, así como la rigidez en el cuerpo.
- Equilibrio emocional: Practicar torsiones puede traer una sensación de calma y claridad mental, ayudando a liberar emociones negativas.
Al incorporar estas posturas en nuestra práctica, es esencial recordar que requieren de una atención plena y un compromiso auténtico. A medida que profundizamos en las asanas, podemos experimentar una profunda sensación de bienestar y conexión interna.
Cómo realizar la práctica de torsiones
Antes de comenzar con las posturas específicas, es importante preparar el cuerpo adecuadamente. Aquí hay algunos consejos que pueden ayudarte:
- Calentamiento: Inicia siempre con un calentamiento suave para preparar los músculos y articulaciones.
- Escucha a tu cuerpo: Cada práctica es única; no fuerces nada. Escucha las señales que tu cuerpo te envía.
- Respiración: Mantén una respiración profunda y constante durante la práctica, lo cual es crucial para facilitar las torsiones.
Lunes día 28 – Parivritta Utkatasana / Postura de la silla girada
La primera torsión de la semana se realiza de pie. Puedes intensificarla según tus capacidades, ya sea realizando giros a cada lado por cinco respiraciones o añadiendo dinamismo alternando lados. Esta postura fortalece no solo el cuerpo, sino también la conexión con tu interior.
En esta postura se trabajan varias áreas del cuerpo, aportando grandes beneficios, tales como:
- Fortalecimiento de las piernas: Activa tobillos, gemelos y muslos.
- Estimulación de órganos internos: Masajea el abdomen y mejora la digestión.
- Apertura del pecho: Se elongan hombros y pecho, facilitando la respiración.
Claves para una correcta ejecución:
- Asegúrate de que tus rodillas no sobrepasen los pies.
- Al girar, succiona el abdomen y coloca las manos en posición de namaste, abriendo el pecho y mirando hacia el hombro superior.
- Mantén las rodillas paralelas y alineadas con las caderas.
Recuerda, cada torsión es una oportunidad para dejar ir emociones negativas y conectarte con tu esencia.
Martes día 29 – Marichyasana C / Postura de la silla girada
En esta ocasión, exploraremos una poderosa postura de la serie primera del Ashtanga Yoga. Marichyasana C es conocida por inducir una profunda relajación y aliviar tensiones acumuladas en el sistema neuromuscular.
Esta postura proporciona un masaje interno que beneficia muchos órganos, incluyendo:
- Riñones: Estimula su función y bienestar.
- Bazo: Mejora la salud general al promover una mejor circulación.
- Órganos reproductivos: Aporta beneficios tanto a la vejiga como a los ovarios en mujeres y la próstata en hombres.
Consejos para la práctica:
- Coloca el pie relativamente cerca del muslo interior opuesto para facilitar el giro.
- Inhala y al exhalar, contrae el abdomen para crear espacio.
- Acércate al hombro opuesto sobrepasando la rodilla doblada si es posible.
- Alarga la espalda con cada inhalación y profundiza en la torsión al exhalar.
Miércoles día 30 – Jathara Parivartanasana / Torsión en el suelo
Para esta postura, te tumbas en el suelo y dejas caer las rodillas hacia un lado, asegurando que el hombro opuesto permanezca en contacto con el suelo. Esta asana es ideal para liberar tensiones y permitir que el cuerpo descanse.
Las variaciones son múltiples; puedes colocar una pierna sobre la otra o mantener una estirada, dependiendo de la intensidad que desees en ese momento. Mantén la posición el tiempo que necesites y luego transita a Savasana.
Antes de finalizar, considera realizar un ejercicio de respiración:
- Inhala profundamente por la nariz.
- Exhala por la boca dejando ir cualquier tensión.
- Realiza un estiramiento completo del cuerpo y, al exhalar, abrázate llevando las rodillas al pecho.
Disfruta de ese momento de conexión contigo mismo y permite que solo exista la paz de tu respiración.
Este reto ha llegado a su fin, pero el camino hacia el bienestar y la autoconexión sigue. Agradecemos tu participación y el amor que has compartido en este viaje. La práctica de yoga es un regalo que seguimos dando a nuestro cuerpo y mente.
Nita es profesora de yoga, escritora, trotamundos y vídeoblogger. Después de seis años de práctica y especializada en Ashtanga Vinyasa (certificada por Yoga Alliance International), decidió compartir sus conocimientos a través de El Reino de Nita. Su enfoque es una mezcla de diferentes tipos de yoga, filosofías y perspectivas, ofrecidas gratuitamente en su canal de Youtube y redes sociales.


