La práctica del yoga es un viaje personal que cada individuo inicia por diversas razones. Ya sea en busca de flexibilidad, fuerza, pérdida de peso, rehabilitación por lesiones o manejo del estrés, la esencia de este camino radica en el deseo de transformación. En el fondo, todos anhelamos un cambio: deseamos sentirnos diferentes en nuestros cuerpos, mentes y vidas. Sin embargo, este anhelo a menudo se encuentra en conflicto con nuestra autopercepción.
¿Cuántas veces te has encontrado en tu esterilla, escuchando a un instructor entusiasta hablar sobre ahimsa (no violencia), mientras en tu interior te criticas por saltarte una postura o por no verte como quisieras? La relación que mantenemos con nosotros mismos puede ser la mayor traba en el camino hacia el bienestar. Si nuestra práctica no se basa en el amor propio, es difícil que realmente estemos haciendo yoga.
El verdadero significado de ahimsa
Ahimsa, una de las enseñanzas más importantes del yoga, se traduce como no violencia o no daño. Este principio no solo se aplica a nuestras interacciones con otros seres vivos, sino que también es fundamental en la forma en que nos tratamos a nosotros mismos. En este sentido, ahimsa nos invita a reflexionar sobre nuestras acciones y pensamientos, cuestionando si son dañinos o útiles.
- La práctica de ahimsa se extiende a todos los aspectos de la vida.
- Implica ser compasivos con nosotros mismos en lugar de caer en la autocrítica.
- Promueve el respeto por todos los seres, incluidos los animales.
Es esencial entender que ahimsa no es solo una idea abstracta; es un enfoque práctico que se puede incorporar en nuestra vida diaria. Por ejemplo, si decides optar por una dieta más consciente o practicar la meditación, estás ejercitando el principio de ahimsa. La clave está en la intención detrás de cada acción.
Cómo la autocrítica interfiere en la práctica del yoga
Cuando nos enfocamos en la autocrítica, nos alejamos de la verdadera esencia del yoga. La conexión mente-cuerpo se ve comprometida cuando estamos en un estado de lucha interna. La práctica del yoga debería ser un espacio seguro donde podamos celebrar nuestros cuerpos y mentes, no un campo de batalla.
Algunas formas en que la autocrítica puede afectar tu práctica de yoga incluyen:
- Perder la concentración en la respiración y el movimiento.
- Desarrollar ansiedad en lugar de calma.
- Limitar tu capacidad de disfrutar del proceso y el viaje.
Es fundamental reconocer estos patrones de pensamiento y trabajar en cambiarlos para permitir que la práctica del yoga se convierta en una herramienta de autocompasión y autoconocimiento.
Los Yamas y Niyamas: fundamentos éticos del yoga
Los Yamas y Niyamas son considerados los primeros dos de los ocho miembros del yoga, de acuerdo con el Raja Yoga. Estos principios éticos son una guía esencial que nos ayuda a vivir de manera más consciente y significativa. Dentro de los Yamas, ahimsa ocupa un lugar prominente, marcando el inicio de un camino hacia la paz interior.
Los Yamas incluyen:
- Ahimsa (no violencia)
- Satyā (verdad)
- Asteya (no robar)
- Brahmacharya (moderación)
- Aparigraha (no posesividad)
Por otro lado, los Niyamas nos invitan a reflexionar sobre nuestro comportamiento personal y nuestra relación con el entorno. Estos incluyen:
- Shaucha (pureza)
- Santosha (contentamiento)
- Tapas (disciplina)
- Svadhyaya (autoestudio)
- Isvara pranidhana (entrega a lo divino)
Estos principios, al ser practicados y reflexionados, nos llevan a un lugar donde podemos comenzar a abrazar nuestra humanidad, incluyendo nuestras imperfecciones.
La autocompasión como práctica diaria
Incorporar la autocompasión en nuestra vida diaria es un proceso continuo que requiere atención y práctica. Aquí hay algunas estrategias para cultivar ahimsa en tu vida:
- Dedica tiempo a la meditación y la reflexión personal.
- Práctica la gratitud, enfocándote en lo que valoras de ti mismo.
- Establece afirmaciones positivas que refuercen tu amor propio.
Además, recuerda que cada momento que pasas en tu esterilla es una oportunidad para practicar la compasión hacia ti mismo. Disfruta de cada postura, cada respiración, y permite que la práctica se convierta en un refugio donde puedas ser tú mismo sin juicios.
Celebrando el proceso de transformación
El camino hacia la autocompasión y la práctica de ahimsa no es un destino, sino un viaje. Cada vez que eliges la aceptación sobre la crítica, estás dando un paso hacia una versión más auténtica de ti mismo. Es importante reconocer y celebrar esos pequeños logros.
Ya sea que te encuentres en una postura desafiante o en una sesión de meditación, recuerda que cada pequeño progreso cuenta. Practicar ahimsa significa también disfrutar del proceso de crecimiento, tanto físico como espiritual.
Si bien la práctica diaria de yoga puede parecer abrumadora en ocasiones, es fundamental recordar que cada esfuerzo cuenta y que, al final, se trata de ser amable contigo mismo en cada paso del camino.
—
Elizabeth Crisci es una profesora de yoga y artista radicada en Fairfield County, Connecticut. Creadora de Love by E, una línea de joyería de malas de piedras preciosas, imparte talleres y eventos especiales en el noreste de EE. UU. Su enfoque es ofrecer una enseñanza de yoga accesible y diseñada para hacerte sentir bien. Puedes seguir su trabajo y su programación en su sitio web.


