En un mundo donde la búsqueda de la felicidad parece un objetivo inalcanzable, las enseñanzas de figuras como Gustavo Plaza se vuelven esenciales. Su visión del yoga como camino hacia el autoconocimiento y la responsabilidad interior ofrece una perspectiva profunda que puede transformar vidas. A través de esta entrevista, exploramos su filosofía y las claves para vivir una vida con propósito.
Gustavo Plaza, creador de Yoga Rahasya, comparte su experiencia y sabiduría, invitándonos a reflexionar sobre la verdadera esencia del yoga y su potencial para guiarnos hacia una existencia más plena.
Un viaje hacia el autoconocimiento
El camino de Gustavo Plaza comienza en Ecuador, donde desde joven sintió un vacío interior que lo llevó a buscar respuestas más allá de lo material. A la edad de 15 años, conoció a su maestro, el Padre Dávila, quien lo introdujo en el mundo del autoconocimiento y la espiritualidad. Esta relación se convirtió en un pilar fundamental en su vida, marcando el inicio de un viaje que se extendería por décadas.
Gustavo reflexiona sobre cómo muchos buscan la felicidad a través de bienes materiales y placeres efímeros, pero a menudo se sienten insatisfechos. Observando a su alrededor, se dio cuenta de que la verdadera alegría no se encuentra en lo externo, sino en un entendimiento más profundo de uno mismo. Esta revelación lo llevó a comprometerse con su práctica espiritual y a compartir su aprendizaje con otros.
El significado del gurú en la vida moderna
Para Gustavo, la figura del gurú trasciende la simple enseñanza. Define al gurú como alguien que tiene la capacidad de disipar la oscuridad en nuestro interior, permitiéndonos ver con claridad quiénes somos en esencia. Esta guía no es un acto de control, sino un acto de amor y responsabilidad. Un verdadero gurú nos anima a asumir la responsabilidad de nuestras vidas y a buscar nuestra propia verdad.
La relación con un gurú no implica una dependencia, sino un acompañamiento en el camino del crecimiento personal. La enseñanza del gurú se centra en dotar a sus discípulos de las herramientas necesarias para que puedan navegar la vida con lucidez y coraje, promoviendo así un sentido profundo de responsabilidad hacia uno mismo y hacia los demás.
Yoga integral versus yoga fitness
Gustavo defiende la idea de un yoga integral que va más allá de la mera práctica física. Observa que muchas personas se están perdiendo de la esencia del yoga al enfocarse únicamente en sus aspectos físicos. Esto lleva a una práctica que él califica como vacía, que no contribuye al verdadero crecimiento personal.
Una práctica de yoga que carece de profundidad puede manifestarse a través de síntomas como:
- Enfoque excesivo en la apariencia física.
- Desinterés por la introspección y el autoconocimiento.
- Frustración y resentimiento hacia uno mismo o hacia los demás.
- Actitudes de víctima que impiden el crecimiento personal.
En contraste, un yoga que realmente está madurando se caracteriza por:
- Un compromiso genuino con la práctica.
- El deseo de conocer y transformar el interior.
- La capacidad de afrontar la vida con responsabilidad y aceptación.
El método Yoga Rahasya: un enfoque holístico
El enfoque de Yoga Rahasya integra diversas corrientes del yoga como el Hatha, la meditación, el bhakti y el tantra. Esta combinación permite a los practicantes explorar distintas dimensiones de su ser. Según Gustavo, cuando el yoga se convierte en un método de autoconocimiento, se transforma en una experiencia de amor, servicio y presencia.
La clave para este cambio es la autoobservación. Sin un conocimiento profundo de uno mismo, es difícil amar a los demás o a la vida misma. Al entender y aceptar nuestra verdadera naturaleza, podemos empezar a ver la Verdad, la Bondad y la Belleza que nos rodean.
Disciplina sin rigidez: la clave de la práctica
Gustavo enfatiza la importancia de mantener una disciplina cálida y flexible en la práctica de yoga. Utiliza la metáfora de una cuerda de sitar que debe estar en la tensión adecuada para producir una melodía armoniosa. Esta metáfora se traduce en la necesidad de encontrar un equilibrio entre la firmeza y la comodidad en nuestra práctica.
La disciplina no debe ser sinónimo de rigidez, sino de un compromiso amoroso con uno mismo. A través de esta combinación, los practicantes pueden desarrollar una práctica que no solo les beneficie físicamente, sino que también les permita crecer emocional y espiritualmente.
Desafíos de la comunidad del yoga en Latinoamérica
Gustavo comparte su visión sobre la situación actual de la comunidad del yoga en Latinoamérica, reconocida por enfrentar una profunda crisis mental y espiritual. A su juicio, la solución a estos problemas no se encuentra en el exterior, sino en la transformación interna de cada individuo.
El amor y la conexión con un principio superior son fundamentales para superar esta crisis. Como se menciona en los mandamientos de Jesús, el amor a Dios y al prójimo comienza con el amor hacia uno mismo. Sin esta base, es difícil ofrecer amor genuino a los demás.
Transformación en la formación de profesores de yoga
El programa de formación de profesores de Yoga Rahasya se centra en la transformación personal de los participantes. Gustavo cree que solo quienes han trabajado en sí mismos pueden ayudar a otros en su camino de autoconocimiento. La formación no busca mantener a los estudiantes en su zona de confort, sino desafiarlos a enfrentar sus propias limitaciones y creencias.
Este enfoque abrumador e intenso es esencial para que los futuros profesores puedan impartir enseñanzas auténticas. En su opinión, el yoga no está destinado a ser solo una práctica física, sino una herramienta para deshacerse de la locura de la mente y para fomentar un estado de paz y claridad interior.
Encuentros entre tradiciones espirituales
Gustavo ha sido un defensor del diálogo interespiritual, proponiendo encuentros que unan diferentes tradiciones, como el yoga y el cristianismo. Asegura que es fundamental buscar puntos de conexión desde el corazón, evitando la división que suele surgir en las discusiones intelectuales.
El yoga se entiende como una ciencia de la vida que puede coexistir con otras tradiciones. La humildad es clave en estos diálogos, permitiendo que diferentes enseñanzas se enriquezcan mutuamente en lugar de entrar en conflicto.
Una práctica esencial para tiempos difíciles
Para quienes enfrentan días de ruido y estrés, Gustavo recomienda una práctica sencilla que puede realizarse en tan solo diez minutos. Esta práctica incluye:
- Permanecer de pie e inhalar dos veces: una inhalación corta y otra larga.
- Retener la respiración contando hasta tres, tensando los músculos del cuerpo.
- Exhalar en dos partes: primero una exhalación corta y luego una larga, haciendo un sonido de relajación.
- Repetir este proceso tres veces para liberar ansiedad y tensión.
- Sentarse con la espalda recta y relajada, enfocándose en la respiración.
Esta técnica, que proviene de tradiciones antiguas, ha sido validada por estudios contemporáneos en neurobiología, mostrando su efectividad en la reducción del estrés.
Gustavo Plaza (Arjuna) continúa su labor a través de Yoga Rahasya, transmitiendo un enfoque del yoga que promueve la transformación personal y el autoconocimiento. Su visión, que combina elementos tradicionales con un enfoque contemporáneo, ofrece un camino para aquellos que buscan una vida más plena y consciente.
Para profundizar en sus enseñanzas y conocer más sobre sus programas, puedes visitar su web: www.Yogarahasya.com y seguirlo en Instagram: @gustavoplaza_yoga y @yogarahasya.


