La práctica del yoga no es solo un ejercicio físico; es un viaje profundo de autodescubrimiento y transformación. Gabriela Binello, una reconocida experta en yoga, comparte su visión sobre la importancia de la observación en el yoga y cómo esta puede personalizar la experiencia de cada practicante. En esta entrevista, ella nos revela cómo su trayectoria la ha llevado a desarrollar un enfoque único y profundamente personal en la enseñanza del yoga.
Un recorrido de transformación a través del yoga
Gabriela Binello ha sido practicante de yoga desde la adolescencia, y su pasión por esta disciplina la ha llevado a convertirse en una figura clave en la enseñanza del yoga terapéutico. Con una formación académica en Ciencias de la Comunicación y Antropología, su enfoque se ha centrado en la necesidad de adaptar la práctica del yoga a las necesidades individuales de cada persona.
Tras completar su formación en varias escuelas de yoga en Argentina, Brasil e India, Gabriela ha dedicado su vida a profundizar en el estudio del yoga. Desde 2010, su regreso a India ha sido parte fundamental de su formación continua en áreas como Canto Védico, Filosofía del Yoga y Ayurveda.
La importancia de la observación en la práctica del yoga
La observación se erige como un pilar esencial en la práctica del yoga. Gabriela menciona que la capacidad de observar no solo en uno mismo, sino también en los demás, es crucial para diseñar prácticas personalizadas que realmente resuenen con las necesidades individuales.
- La observación permite entender el estado físico y emocional del practicante.
- Facilita el discernimiento, un objetivo primordial en el yoga.
- Ayuda a detectar patrones de resistencia y proyecciones personales.
Gabriela enfatiza que, a través de la observación, se puede identificar el tipo de práctica que mejor se adapta a cada individuo, promoviendo así un proceso de transformación más efectivo. Ella misma experimentó esta necesidad cuando comenzó a personalizar su práctica y, como resultado, vio mejoras significativas en su salud y bienestar.
Desafíos en la enseñanza colectiva del yoga
La enseñanza del yoga ha evolucionado en las últimas décadas, y con ella han surgido desafíos específicos. Gabriela señala que la tendencia hacia clases masivas ha generado un enfoque más impersonal y automatizado, lo que puede dificultar la conexión entre el instructor y sus alumnos.
Para equilibrar la enseñanza colectiva con la individual, propone integrar:
- Un entrenamiento cuidadoso para los instructores que les permita atender las necesidades individuales dentro de un contexto grupal.
- La creación de un ambiente donde cada alumno se sienta visto y escuchado.
- El desarrollo de prácticas que fomenten la autoobservación y el autoconocimiento.
Gabriela sugiere que la red de apoyo que ofrece un grupo puede ser fundamental para el viaje personal de cada alumno, siempre que se mantenga un enfoque en la singularidad de la experiencia de cada practicante.
Yoga personalizado: un enfoque transformador
El yoga personalizado se centra en la idea de que cada practicante es único, con sus propias necesidades y limitaciones. Gabriela explica que, a lo largo de su carrera, ha tratado de abordar el sufrimiento humano, que se manifiesta de muchas formas, desde dolencias físicas hasta problemas emocionales.
- Dolores físicos: como tensiones en el cuello o la espalda.
- Falta de energía: el deseo de sentirse más vital y activo.
- Problemas emocionales: como ansiedad, tristeza y falta de autoestima.
Este enfoque transformador busca no solo aliviar el sufrimiento, sino también guiar a cada persona hacia un estado de mayor bienestar. Gabriela resalta que el yoga, en su esencia, es un viaje que nos lleva a un lugar mejor, donde podemos redescubrir nuestra conexión con nosotros mismos.
El papel del diagnóstico en el yoga
El diagnóstico en el contexto del yoga es esencial. Gabriela sostiene que una adecuada observación es la clave para diseñar una práctica efectiva. Al observar a un practicante, se pueden identificar no solo sus limitaciones físicas, sino también sus patrones emocionales y mentales.
El proceso de diagnóstico se inicia desde el primer día de formación de un profesor de yoga. Por ejemplo, al aprender a observar posturas, se les anima a distinguir no solo la forma, sino también el impacto que la respiración y la energía tienen sobre el practicante. Esto permite desarrollar una práctica que no solo sea físicamente adecuada, sino que también esté alineada con el estado emocional y mental del alumno.
Errores comunes en la enseñanza del yoga
En la enseñanza del yoga, uno de los errores más frecuentes que observa Gabriela es la estandarización. Si bien la información está más accesible que nunca, esto puede llevar a una superficialidad en la enseñanza, donde se prioriza la teoría sobre la experiencia vivencial.
Algunos puntos clave que menciona son:
- La falta de conexión personal con el alumno.
- La trivialización de la información sin una experiencia práctica real.
- La dificultad de integrar la sabiduría del yoga tradicional con la vida moderna.
Gabriela destaca que esta integración requiere un compromiso tanto de los alumnos como de los maestros. Es esencial asumir la responsabilidad de poner en práctica lo aprendido y dejarse guiar por la experiencia directa del yoga.
La satisfacción del proceso de enseñanza y aprendizaje
Gabriela ha estado vinculada a la docencia durante más de tres décadas y destaca que no hay mayor satisfacción que ser testigo de la transformación de sus alumnos. Para ella, cada avance en el camino del yoga es un motivo de agradecimiento y alegría.
Esta conexión con el proceso de aprendizaje, tanto en el ámbito físico como emocional, es lo que la motiva a seguir enseñando y desarrollando nuevos métodos que integren el yoga en la vida diaria de las personas.
La práctica del yoga, cuando se aborda con un enfoque personalizado y atento, se convierte en una herramienta poderosa para la transformación personal. Gabriela Binello, a través de su experiencia y dedicación, nos recuerda que observar es fundamental para entendernos a nosotros mismos y a los demás, abriendo las puertas a una práctica que trasciende lo físico y se adentra en el alma.



