La práctica del yoga ha demostrado ser un recurso valioso para quienes enfrentan desafíos de salud. En este artículo, exploraremos cómo el yoga puede ser un aliado poderoso para relajar tanto el cuerpo como la mente en momentos de enfermedad. A través de una secuencia de posturas diseñada por la experta Mireia Coma-Cros, aprenderemos a utilizar esta disciplina para fomentar el bienestar integral, incluso en los momentos más difíciles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo como la ausencia de enfermedades. Este enfoque holístico ha cobrado relevancia en los últimos años, a medida que se ha comenzado a reconocer la interconexión entre la salud física y otros aspectos de la vida, como la espiritualidad y las relaciones sociales. Por ello, es esencial contar con herramientas que nos ayuden a promover este bienestar en su totalidad.
El impacto de la enfermedad en el bienestar integral
Cuando una persona enfrenta una enfermedad, no solo se ve afectado su cuerpo. Las emociones, los pensamientos y las relaciones también sufren alteraciones. Esta experiencia puede generar un impacto negativo en la percepción de uno mismo y en el sentido de propósito en la vida. Por lo tanto, es crucial contar con herramientas que ayuden a las personas a navegar por estos momentos desafiantes.
El yoga ofrece una variedad de beneficios que pueden ser particularmente útiles en estos contextos, entre ellos:
- Reducción del estrés: La práctica regular puede ayudar a disminuir niveles de ansiedad y estrés.
- Mejora de la flexibilidad: Muchas posturas de yoga promueven la movilidad articular y la flexibilidad muscular.
- Conexión mente-cuerpo: A través de la atención plena, el yoga fomenta la conciencia del cuerpo y las emociones.
- Fomento de la paz interior: La meditación y la respiración consciente pueden ayudar a encontrar calma en tiempos de incertidumbre.
- Fortalecimiento del sistema inmunológico: Algunos estudios sugieren que la práctica del yoga puede contribuir a fortalecer las defensas del organismo.
Secuencia de yoga para la auto-regulación
Mireia Coma-Cros ha preparado una secuencia de posturas de yoga enfocadas en la auto-regulación, que se puede realizar en momentos de enfermedad para ayudar a relajar el cuerpo y la mente. A continuación, se detallan las posturas que forman parte de esta secuencia.
1. Apanasana (Postura de liberación del aire)
En esta postura, se invita a llevar las rodillas hacia el tórax, abrazándolas suavemente. Puedes colocar una cinta si lo prefieres. Realiza un ligero movimiento de balancín de lado a lado para aliviar la tensión en la zona lumbar. En el centro, sincroniza tu respiración, acercando las rodillas hacia ti al exhalar y alejándolas al inhalar. Repite este ciclo, concentrándote en las sensaciones que surgen en la zona lumbar.
2. Pavanmuktasana (Postura de liberación de viento)
En posición prona, extiende los brazos a lo largo del cuerpo. Al inhalar, eleva una pierna y el brazo opuesto, manteniendo un movimiento suave y consciente. Exhala mientras regresas a la posición inicial. Alterna entre los lados, manteniendo un ritmo constante en tu respiración. Recuerda adaptar el rango de movimiento a tu comodidad y finaliza en Savasana para observar las sensaciones.
3. Jathara Parivrtanasana (Postura de torsión abdominal)
Desde la posición prona, flexiona las piernas y coloca los pies sobre el suelo. Abre los brazos en cruz y, al exhalar, deja que las rodillas desciendan hacia un lado mientras giras la cabeza hacia el lado opuesto. Siente cómo se expande el costado del tórax contrario al movimiento al inhalar. Repite en el lado opuesto, adaptando la postura para mayor comodidad si es necesario.
4. Supta Baddha Konasana (Postura de la mariposa reclinada)
Utiliza mantas o cojines para crear un soporte bajo la cabeza y la parte alta de la espalda. Deja que las rodillas caigan hacia los lados, permitiendo que tu cuerpo se relaje por completo. Observa cómo fluye tu respiración y cómo se expande el tórax, disfrutando de una sensación de abandono y bienestar.
5. Savasana (Postura de la relajación)
Acomódate en posición prona, utilizando mantas o cojines para mayor comodidad. Relaja cada parte de tu cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Permite que los pensamientos fluyan sin aferrarte a ellos, como nubes que pasan por el cielo.
6. Observación de la respiración
Encuentra una posición cómoda, ya sea sentado en una silla o en el suelo. Conéctate con las sensaciones de tu cuerpo y observa cómo es tu respiración. Permite que se vuelva más lenta y amplia, contando los ciclos de inhalación y exhalación para mantener un ritmo constante. Puedes elegir un ritmo que te resulte cómodo, como 2:2 o 3:3.
Al final de esta práctica, deja que tu respiración fluya libremente y sigue observando las sensaciones en tu cuerpo.
Mireia Coma-Cros es una reconocida profesora de yoga especializada en el tratamiento de cáncer y enfermedades crónicas. Su formación incluye estudios en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center y en el programa de Yoga Therapy in Cancer and Chronic Illness Program (YCAT). También es directora de la formación Yoga para Personas con Cáncer y Enfermedades Crónicas en la Asociación Yoga Sin Fronteras y autora del libro Yoga para alejarnos del dolor.
Para más información sobre su trabajo, visita su sitio web.
Si deseas profundizar en el conocimiento del yoga y su aplicación en la salud, no te pierdas el artículo completo de Mireia Coma-Cros en el número 133 de YOGA SPIRIT. Para obtenerlo, contáctanos al 916326251 o envíanos un correo a suscripciones@revistayogaspirit.es.


