La salud metabólica es un tema que ha cobrado gran relevancia en los últimos años, especialmente con el aumento de enfermedades crónicas relacionadas con el metabolismo. Uno de los trastornos que ha llamado la atención es la enfermedad metabólica asociada a la esteatosis hepática (MASLD, por sus siglas en inglés), que afecta a una parte significativa de la población mundial, superando el 16%. En este artículo, exploraremos en profundidad lo que es MASLD, las razones detrás de su creciente prevalencia y cómo se puede gestionar.
Definición de la enfermedad metabólica asociada a la esteatosis hepática (MASLD)
MASLD es el término actualizado que sustituye al antiguo nombre de enfermedad del hígado graso no alcohólica (NAFLD). Este cambio, que se adoptó en 2023, refleja un enfoque más preciso, ya que la enfermedad se define principalmente como un trastorno metabólico. La condición se manifiesta cuando se acumula un exceso de grasa en el hígado, habitualmente como resultado de factores metabólicos como:
- Resistencia a la insulina
- Niveles elevados de azúcar en sangre
- Obesidad
Es importante señalar que el término «enfermedad hepática asociada al alcohol» se refiere a la acumulación de grasa en el hígado, pero está impulsada por el consumo excesivo de alcohol.
Crecimiento alarmante de los casos de MASLD
Un nuevo análisis global publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology ha revelado un aumento del 143% en los casos de MASLD desde 1990, lo que equivale a aproximadamente 1.3 mil millones de personas afectadas en 2023. Las proyecciones indican que esta cifra podría crecer aún más, alcanzando hasta 1.8 mil millones de personas para 2050.
Los investigadores identifican tres factores de riesgo metabólicos principales que impulsan este aumento:
- Niveles altos de glucosa en sangre en ayunas: Este factor representa la mayor parte de las muertes y discapacidades relacionadas con MASLD a nivel global.
- Índice de masa corporal (IMC) elevado: Aunque es un indicador común del exceso de peso, su uso tiene limitaciones.
- Consumo de tabaco: Este factor ha sido relacionado con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
Estas condiciones han ido en aumento durante las últimas tres décadas, gracias a factores como cambios en la dieta, estilos de vida sedentarios y el incremento de enfermedades metabólicas.
Un riesgo silencioso y progresivo
Uno de los aspectos más preocupantes de MASLD es su naturaleza silenciosa. Muchos individuos que padecen esta enfermedad no presentan síntomas en las etapas iniciales, lo que significa que a menudo pasa desapercibida hasta que se producen daños significativos en el hígado.
Si no se trata, MASLD puede avanzar a condiciones más graves, como:
- Esteatohepatitis (inflamación del hígado)
- Fibrosis (cicatrización del hígado)
- Cirrosis
- Cáncer de hígado
Un estudio ha mostrado que las muertes relacionadas con MASLD aumentaron en un 83% entre 1990 y 2021, siendo el cáncer de hígado y la cirrosis las principales causas de fatalidad en estos casos.
Perspectiva global sobre MASLD
MASLD no es solo una preocupación para los adultos mayores. La prevalencia de esta enfermedad alcanza su punto máximo entre los 55 y 59 años en mujeres y entre los 50 y 54 años en hombres, pero está en aumento en todas las franjas de edad, incluyendo a la población más joven.
De acuerdo con las proyecciones, para 2050 se espera que 1.8 mil millones de personas padezcan MASLD, lo que representa un incremento del 42% en comparación con los niveles actuales. La mayor proliferación de casos se anticipa en regiones donde ya se están enfrentando aumentos en las tasas de obesidad y diabetes.
La importancia de la detección temprana
Dado que MASLD rara vez presenta síntomas hasta que se encuentra en una etapa avanzada, la detección temprana es fundamental, especialmente para aquellos que tienen factores de riesgo metabólicos conocidos.
Las opciones actuales de detección incluyen:
- Análisis de sangre para medir enzimas hepáticas (como ALT y AST)
- Técnicas de imagen, como ultrasonido o FibroScan, que pueden detectar la acumulación de grasa
Si tienes diabetes tipo 2, obesidad o síndrome metabólico, es recomendable conversar con tu médico sobre la posibilidad de realizar un examen de salud hepática.
Cómo mejorar la salud metabólica
Las mismas intervenciones que ayudan a manejar MASLD son las que pueden mejorar la salud metabólica en general. Priorizar el equilibrio de los niveles de azúcar en sangre mediante:
- Dieta adecuada y ejercicio regular
- Mantenimiento de un peso saludable
- Evitar el tabaquismo
Actualmente, no existe un medicamento específico aprobado para MASLD, lo que hace que las intervenciones en el estilo de vida sean la primera línea de defensa. Estrategias efectivas incluyen:
- Actividad física regular
- Dieta rica en alimentos integrales y baja en opciones ultra procesadas
- Limitación del consumo de alcohol
Aunque MASLD no es causada por el consumo de alcohol, este puede agravar la salud del hígado.
Prácticas diarias para reducir el riesgo de MASLD
Implementar hábitos diarios y semanales que favorezcan la salud metabólica es crucial. Algunas prácticas recomendadas son:
- Consumir dietas altas en proteínas y fibra
- Realizar entrenamiento de fuerza y actividades cardiovasculares
- Priorizar un sueño adecuado
Estas acciones no solo pueden ayudar a reducir el riesgo de MASLD, sino que también pueden contribuir a revertir las etapas iniciales de la enfermedad.



