La menopausia es un proceso natural en la vida de las mujeres, pero su experiencia y los síntomas asociados a ella son a menudo un tema poco discutido. Recientemente, un estudio canadiense ha revelado que las mujeres más jóvenes que atraviesan esta etapa también experimentan síntomas significativos, lo que subraya la importancia de entender y abordar estos desafíos de salud.
Una mirada al estudio canadiense sobre la menopausia
Investigadores de la Universidad de Toronto realizaron un estudio exhaustivo para identificar y comparar los síntomas de la menopausia en dos grupos: mujeres que experimentan la menopausia a la edad promedio y mujeres con insuficiencia ovárica prematura (IOP), es decir, la pérdida de función ovárica antes de los 40 años.
La investigación incluyó a 374 mujeres con menopausia a la edad promedio, cuya edad mediana era de 53 años, y 149 mujeres con IOP, con una edad mediana de 34 años. Todos los participantes completaron la Escala de Valoración de la Menopausia, un cuestionario validado que mide 11 síntomas en tres categorías: psicológicos, somato-vegetativos y urogenitales. Esto permitió obtener datos específicos de Canadá, que antes habían sido limitados.
Los síntomas urogenitales predominan en ambas cohortes
Los resultados del estudio revelaron que los síntomas urogenitales fueron los más comunes y severos en ambas cohortes. En el grupo de menopausia a la edad promedio, un impresionante 84.5% reportó síntomas urogenitales, y de este porcentaje, 53.5% los calificó como severos. En el caso de las mujeres con IOP, el 81.1% reportó síntomas similares, con un 43.4% calificándolos de severos.
Entre los síntomas específicos, los problemas sexuales, que incluyen cambios en el deseo, la actividad y la satisfacción, fueron los más frecuentemente reportados. La sequedad vaginal fue un síntoma cercano, con 70% de mujeres en el grupo de menopausia promedio reportando problemas sexuales y 64.2% reportando sequedad vaginal. En el grupo de IOP, ambos síntomas fueron reportados por el 58.4% de las participantes.
A pesar de que el grupo de menopausia a la edad promedio mostró una carga general de síntomas más alta, este aumento se debió principalmente a los síntomas somato-vegetativos, como los sofocos y los trastornos del sueño. Cuando se analizaron los síntomas vaginales, sexuales y de vejiga, ambos grupos presentaron resultados similares.
Factores que contribuyen a la falta de tratamiento adecuado
A pesar de la alta prevalencia y severidad de los síntomas, las tasas de tratamiento fueron sorprendentemente bajas. Solo el 24.7% de las participantes del grupo de menopausia promedio reportaron el uso de algún tipo de terapia hormonal. En comparación, el grupo con IOP tuvo una tasa de 40.7%, lo que aún deja a muchas mujeres sin tratamiento.
Los investigadores identificaron varias razones que contribuyen a la subatención de los síntomas urogenitales y sexuales:
- Estigma social: La vergüenza a menudo impide que las mujeres inicien conversaciones sobre estos síntomas con sus proveedores de salud.
- Normalización: Muchas mujeres consideran que la sequedad vaginal o los cambios en la libido son simplemente parte del envejecimiento, en lugar de signos de deficiencia de estrógenos que pueden ser tratados.
- Falta de información: Tanto pacientes como clínicos pueden desconocer que existen opciones de tratamiento efectivas, lo que lleva a que los síntomas no sean evaluados ni tratados adecuadamente.
Es importante destacar que la sequedad vaginal y la disfunción sexual están íntimamente relacionadas: la sequedad no tratada puede afectar directamente el deseo y la satisfacción sexual. Además, la gestión de los síntomas urogenitales es esencial para abordar la salud sexual en general.
¿Qué hacer si experimentas estos síntomas?
Si estás enfrentando problemas como sequedad vaginal, cambios en la vejiga o alteraciones en la libido, no debes ignorarlos. Estos pueden ser signos de deficiencia de estrógenos que merecen ser discutidos con tu proveedor de salud. Existen opciones basadas en evidencia que puedes considerar:
- Consulta sobre terapias hormonales locales: Las cremas de estrógeno vaginal y los insertos hormonales vaginales son tratamientos estándar para los síntomas urogenitales y difieren de la terapia hormonal sistémica.
- Enfoque multimodal para síntomas sexuales: Dado que no existe un único tratamiento que aborde todos los factores, la gestión a menudo combina intervenciones hormonales, no hormonales y psicosexuales.
- Busca evaluación si tienes menos de 40 años: Si notas periodos irregulares o perdidos junto con síntomas, es recomendable realizarte un chequeo. La IOP afecta a alrededor del 3.7% de las mujeres en todo el mundo, y un diagnóstico temprano es crucial.
La deficiencia de estrógenos no tratada durante un período prolongado puede tener implicaciones significativas para la salud ósea y cardiovascular.
Perspectivas sobre la salud sexual y la menopausia
Los síntomas urogenitales, que incluyen la sequedad vaginal y los cambios en el deseo sexual, son los más prevalentes y severos durante la menopausia, afectando tanto a mujeres más jóvenes con IOP como a aquellas que experimentan la menopausia en la edad promedio. Sin embargo, a pesar de que estos problemas son tratables, las tasas de tratamiento siguen siendo preocupantemente bajas, impulsadas por el estigma, la normalización y la falta de conciencia.
Es vital que las mujeres se sientan empoderadas para hablar sobre estos síntomas y buscar soluciones efectivas. Reconocer que no están solas en esta experiencia es un paso crucial hacia una mejor calidad de vida durante y después de la menopausia.



