La búsqueda de la conexión con uno mismo y con los demás es una de las motivaciones más profundas del ser humano. En este contexto, el yoga se presenta como un camino transformador que va más allá de la práctica física. En esta entrevista, Hiria Bernal comparte su perspectiva sobre el yoga, su filosofía y su impacto en la vida cotidiana.
La práctica del yoga: un camino hacia la integración
Hiria Bernal, profesora de yoga desde 2004, ha dedicado su vida a explorar y enseñar esta disciplina. A lo largo de su trayectoria, ha perfeccionado su técnica y profundizado en su camino espiritual, formando parte de talleres y formaciones con reconocidos maestros. Su enfoque se centra en la liberación y transformación personal, conceptos que ella considera esenciales en la práctica del yoga.
La práctica del yoga no se limita a la realización de posturas físicas (asanas) o ejercicios de respiración (pranayama). Más bien, es un estilo de vida que busca la coherencia y la integración con el entorno. Según Hiria, el yoga permite descubrir y deshacerse de las cargas emocionales y patrones negativos, facilitando un proceso de sanación integral.
La esencia del yoga: transformar y liberar
Una de las ideas centrales que Hiria comparte es que el yoga tiene el poder de transformar y liberar a las personas de las etiquetas que la sociedad les impone. Desde el momento en que nacemos, heredamos una serie de expectativas y roles que, a menudo, nos alejan de nuestra verdadera esencia. Este proceso de identificación con roles como «empresario» o «profesor de yoga» puede llevar a un estado de infelicidad y ansiedad.
El yoga actúa como una herramienta para soltar estas identificaciones, permitiendo que cada individuo se conecte con su ser auténtico. Esto se logra a través de:
- Asanas: Posturas físicas que favorecen la liberación de tensiones.
- Pranayama: Técnicas de respiración que equilibran la energía vital.
- Medicación: Prácticas mentales que ayudan a calmar la mente y a fomentar la introspección.
Al integrar estas prácticas, se abre la puerta a un proceso cognitivo renovado, permitiendo a cada persona acceder a sus recursos internos y utilizarlos de manera efectiva.
El propósito del yoga: más allá de la terapia
Si bien el yoga puede ser de gran ayuda en el tratamiento de diversas patologías, su objetivo principal no es puramente terapéutico. Es una práctica que se debe abordar con regularidad y compromiso. La transformación personal que ofrece el yoga es un viaje continuo, donde la consistencia es clave.
Hiria enfatiza que muchos de los que se inician en el yoga buscan relajación, y aunque esta es una motivación válida, con el tiempo descubrirán que el yoga puede ofrecer mucho más. La actitud con la que se aborda la práctica es fundamental:
- Determinación para superar obstáculos.
- Ilusión como si se iniciara un viaje nuevo.
- Constancia y disciplina para alcanzar estados de unicidad.
El yoga como estilo de vida
Una de las características distintivas del yoga es que no termina al final de la clase. Según Hiria, el yoga se convierte en una oportunidad para vivir de manera integrada y amorosa con el entorno. Esto implica que los principios aprendidos en la esterilla deben aplicarse en la vida diaria, fomentando una conexión más profunda con uno mismo y con los demás.
El yoga ofrece un sistema ético y moral (Yama-Niyama) que trasciende religiones y dogmas, promoviendo la purificación y el bienestar en todos los niveles: físico, mental y emocional. Esto no solo renueva la energía, sino que también proporciona un marco de referencia para vivir de manera más consciente.
La actitud hacia la práctica del yoga
A lo largo de su trayectoria, Hiria ha cultivado una actitud de amor hacia la práctica del yoga, considerándola como una representación de la vida misma. Esta perspectiva le ha permitido aceptar la realidad tal como es, sin filtros, y aumentar su compasión y comprensión hacia los demás.
La práctica se convierte en un laboratorio alquímico donde se aprende a aceptar «lo que es» y a trabajar en uno mismo sin esperar nada a cambio. Esto refuerza la idea de que la generosidad de la naturaleza nos enseña a dar y mejorar la calidad de vida de quienes nos rodean.
El papel del yoga en tiempos difíciles
En la actualidad, muchas personas enfrentan situaciones difíciles que pueden llevar al sufrimiento. Hiria menciona una cita de Buda: «El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional». Esta perspectiva invita a ver las dificultades como oportunidades para aprender y renovarse. A menudo, es el sufrimiento lo que empuja a las personas a buscar soluciones, y el yoga puede ser el camino hacia esa transformación.
Las dificultades pueden ser vistas como peldaños hacia el crecimiento personal. Practicar yoga en momentos de crisis puede ayudar a:
- Aumentar la energía personal.
- Superar el miedo y la ansiedad.
- Descubrir la capacidad de resiliencia interna.
Descubrirse a uno mismo a través del yoga
El autoconocimiento es uno de los regalos más significativos que el yoga ofrece. Conforme uno avanza en la práctica, empieza a comprender quién es y de lo que es capaz, lo que lleva a un estado de aceptación y humildad. Este proceso fomenta un desapego de las comparaciones y deseos materiales.
Hiria destaca que el verdadero crecimiento personal se alcanza cuando uno aprende a disfrutar de lo que la vida ofrece diariamente. Este enfoque cambia la dinámica de las relaciones, ya que el deseo de mejorar la calidad de vida de los demás se vuelve primordial.
En resumen, la práctica del yoga es un viaje de autodescubrimiento que, al final, nos lleva a comprender que somos parte de un todo, donde cada individuo está interconectado. La frase «yo soy tú» refleja esta profunda conexión y la esencia del yoga como un camino hacia la unidad.
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